"Sólo el 30% de la economía argentina está por encima de su nivel anterior al gobierno de Milei. Con estos datos difícilmente se puede decir que la economía argentina se haya recuperado
El gobierno argentino de Javier Milei y sus voceros están repitiendo estos días que la economía del país se ha recuperado muy rápidamente tras lo peor del ajuste realizado y que se encontraría ahora en unos niveles similares a los que había antes a su gobierno. Lo llaman recuperación económica en “V”, por la forma que arrojaría el gráfico de actividad económica: una caída rápida hasta abril de 2024 seguida de una recuperación igualmente rápida. Esto, alegan, demostraría el éxito económico del gobierno, ya que la economía sólo habría tardado un año en volver a su nivel inicial tras haber sufrido el ajuste supuestamente necesario para combatir la inflación y estabilizar el tipo de cambio.
Sin embargo, esto, que sorprende mucho en una economía en la que se han cerrado tantas empresas, destruido tanto empleo y erosionado tanta capacidad económica, es completamente falso: la economía argentina todavía genera una producción inferior a la que generaba antes de que Milei llegara al gobierno; lo que ocurre es que esa menor producción es mucho más cara y, por tanto, el indicador de actividad económica queda artificialmente inflado, arrojando unos resultados engañosos. Lo explico a continuación.
Utilizando el mismo indicador oficial de actividad económica, el EMAE, vemos que desde el último mes del gobierno anterior (noviembre 2023) hasta el último mes para el que hay datos disponibles (noviembre de 2024) la mayoría de los sectores han caído (algunos muchísimo, como la construcción, un 14,2%). Sólo han aumentado finanzas, minas, pesca, sector inmobiliario y enseñanza.
Aunque lo importante no es cuántos sectores aumenten o bajen, sino cuál es su peso (no es lo mismo el peso de la enseñanza que el de la minería, por ejemplo). Eso lo vemos con la “incidencia” en el indicador (de color naranja en el gráfico). Finanzas, minas y pesca contribuyen mucho al crecimiento, el resto de los que han crecido contribuyen muy poco.
Pero el rubro que más contribuye al crecimiento (lo mismo que la suma de finanzas y minas, que es muchísimo), “impuestos netos de subsidios”, no es un sector económico, sino simplemente un ajuste contable realizado en este tipo de indicadores. La lógica es la siguiente. Tanto el PIB como el EMAE miden la producción en términos monetarios. No miden cosas, sino el valor monetario de esas cosas. Por eso, a la riqueza producida (valor añadido bruto) hay que sumarle impuestos a la producción y restarle los subsidios sobre los productos. Es fácil de entender: si el precio de un producto es 100, y se le pone el IVA del 20%, su precio aumentará a 120. Seguirá habiendo un único producto, pero su valor monetario será mayor, y el PIB (o EMAE) aumentará. Y lo contrario ocurre con los subsidios: si el precio de un producto es 100, pero el Estado retira un subsidio público para su compra de 20, su precio final aumentará a 120. Seguirá habiendo un único producto, pero su valor monetario será mayor, y el PIB (o el EMAE) aumentará.
En consecuencia, este ajuste contable puede aumentar el EMAE sin que haya ningún cambio real en la producción. Y eso es exactamente lo que ha pasado de una forma notable durante el primer año de gobierno, pues ha aumentado varios impuestos y retirado muchísimos subsidios. Los ejemplos son incontables: aumento del impuesto PAÍS, aumento de impuestos al sector pesquero, retirada de subsidios al transporte, a la luz, al agua, a la energía, al sector cinematográfico, etc. ¡Todo eso ha aumentado notablemente el EMAE a pesar de que no hay mayor producción! No es más que un espejismo. Recordemos que su contribución al crecimiento del indicador es igual a la contribución de finanzas y minería juntos, básicamente porque los impuestos y los subsidios afectan a muchos sectores.
Por eso el indicador promedio del EMAE en la actualidad es similar al de hace un año a pesar de que la mayoría de los sectores económicos siguen hundidos, especialmente la construcción y la industria, que tienen un peso muy importante (aunque menor que el rubro del ajuste contable). Argentina produce hoy menos cosas que hace un año, sólo que el aumento de impuestos y la retirada de subsidios crean un espejismo contable en el EMAE al aumentar el valor monetario de esa menor producción. Si retiramos este efecto contable, obtenemos que sólo el 30% de la economía argentina está por encima de su nivel anterior al gobierno de Milei. Con estos datos difícilmente se puede decir que la economía argentina se haya recuperado. Lo riguroso y correcto sería decir que algunos sectores sí se han recuperado, mientras que muchos otros siguen notablemente por debajo. Por cierto, los primeros son los típicos de economías de rentas bajas especializadas en el sector primario, mientras que los segundos son los típicos de economías de rentas altas especializadas en industria y servicios. Y lo paradójico es que el sector que más crece es el minero gracias al nuevo gaseoducto Néstor Kirchner, puesto en marcha en junio de 2023, una importante inversión pública que el gobierno liberal de Milei jamás habría hecho.
Por si fuera poco con todo lo anterior, los sectores importantes que han crecido durante el gobierno de Milei (minas e intermediación financiera) generan muy poco empleo (4% del total), mientras que los sectores importantes que se han hundido (construcción, industria y comercio) arrastran mucho empleo (44,5% del total). Así que este crecimiento desequilibrado, además de ahondar en el perfil primario de la economía argentina, ni siquiera trae buenas noticias para el empleo." (Eduardo Garzón Espinosa, eldiario.es, 13/02/25)
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