23.11.06

Mucho miedo...


Joanna Bourke, historiadora, "Hoy tenemos tanto miedo como en la Edad Media y más que en el s. XIX"

(...)

P. Usted diferencia entre miedo interno y externo.

R. Sí, el estado de miedo, en el que el miedo es algo externo a ti, identificable, y el de inquietud (anxiety), en el que ese miedo está dentro, no se concreta, fluye. Eso tiene un aspecto político, porque en el miedo externo puedes combatir la causa, o huir, pero en la inquietud no puedes identificar al enemigo. Ese miedo, entonces, es fácilmente manipulable con chivos expiatorios: los musulmanes, los inmigrantes. El chivo expiatorio permite convertir la inquietud en miedo externo.

P. Eso conecta con el 11-S.

R. Está claro cómo los Gobiernos, principalmente de EE UU y Gran Bretaña, han usado el miedo difuso generado por el 11-S para recortar las libertades civiles. Han podido hacer cosas que eran inconcebibles antes: leyes antiterroristas, medidas de urgencia, la propia guerra... o el revival de la tortura, una práctica abandonada formalmente desde el siglo XIX. El miedo es la emoción más fácil de estimular. Es un juego de niños hacerlo, al contrario que el amor. Incluso es más fácil hacer a la gente sentir miedo que odio.

P. ¿Estamos en una sociedad miedosa?

R. La gente tiene mucho miedo, vivimos en un mundo sobrecargado de peligros: la alimentación, el cáncer, el cambio climático... estamos sobreexpuestos a información que produce miedo. El 11-S sin duda ha provocado un aumento de la sensación de riesgo. De repente el peligro está en todas partes, es el vecino, el Gobierno... Esta sociedad es más miedosa tras el 11-S.

(...)

P. ¿cómo se articulan los miedos personales y los sociales?

R. Incluso los miedos más personales tienen una dimensión social, interactúan con la familia, el grupo. Siempre hay una dimensión social, se proyectan en la sociedad y eso permite gestionarlos y manipularlos.

El País, 22-11-06,pp.55. suscriptores

No hay comentarios:

Publicar un comentario