31.12.06

Amor y conocimiento... el discernimiento.

"Amor y conocimiento: Yo siempre había creído que el amor no tiene nada que ver con el conocimiento. Pensaba que era el resultado de procesos irracionales: algo de instinto animal, algo de sublime poesía. Indudablemente, son las emociones y los detectores cerebrales de la belleza lo que se pone en funcionamiento cuando surge; concedo que también interviene el sentido moral, la sensación de ejemplaridad que una persona suscita, la admiración que genera en nosotros o el juicio intuitivo, profundamente arraigado en lo íntimo, de que nos hallamos ante una buena persona. Pero yo creía que no era tan importante la afinidad en las ideas, ni el estímulo para la reflexión, ni el alcance y agudeza de las opiniones de esa buena, magnífica persona que nos ha arrebatado.

El conocimiento es algo fundamental para mí en estos momentos. Me resulta difícil explicarlo, pero de alguna manera he descubierto que a través de Yoshiko veo el mundo de un color diferente. Lo veo, podría decir, más diáfano y al mismo tiempo más misterioso…

Esa burda antinomia de la razón y la pasión es mentira. Es un fraude de nuestra cultura, en exceso alimentada por el romanticismo del XIX. Mi teoría es que en el amor se unen dos deseos: el primero es el de fundirse con el otro; a través de esa fusión, en la que uno ha tenido que salir fuera de sí mismo y lanzarse como un cohete acelerado al exterior, se activa el segundo deseo: el de asomarse por la puerta entreabierta que desvela los enigmas del universo.

Bonitas palabras, muy bien hilvanadas palabras, palabras...

Observaciones desde las antípodas, 29-12-2006, Publicado por Paul Moresby a las 10:21 2

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