Conclusiones de un estudio de Manuel Baucells, profesor de IESE, y Rakesh K. Sarín, de la UCLA de la Universidad de California.
La investigación cifra en 15.000 dólares (unos 11.500 euros) los ingresos mínimos para ser feliz. A partir de ahí, poder adquisitivo y felicidad no crecen al mismo ritmo… "Lo que da la felicidad es el cambio, el paso de un escalón al otro, por ello mantenerse siempre en uno, aunque sea muy elevado, deja de hacernos felices"… "Por eso la felicidad social no ha avanzado pese a que mejore la calidad de vida en un país, porque nos peleamos siempre por tener lo que tiene el vecino", según Baucells… El informe habla de dos tipos de bienes: los básicos, como comer, descansar o disfrutar con los amigos, que son básicos y su placer dura siempre, y los de consumo -bienes de consumo como un coche o un viaje al extranjero-, a los que uno se acostumbra mucho más rápido de lo esperado y, por tanto, el éxtasis dura poco… Por ello es más feliz aquel que centra el bienestar en esos bienes básicos y no los de consumo. (El País, 10-02-07, pp. 62)
No hay comentarios:
Publicar un comentario