17.3.08

La recesión será grave, porque los accionistas son insaciables

“El gran problema en nuestras sociedades contemporáneas es que hemos perdido la costumbre de reflexionar sobre largos periodos (…) Desde 1975, y lentamente, hemos cambiado de sistema o pilotaje del capitalismo, y nos hallamos hoy en sociedades con crecimiento lento, con fuerte nivel de incertidumbre en la población activa y con crisis financieras repetidas cada cuatro o cinco años. Y nos encontramos evidentemente ante el inicio de otra gran crisis económica financiera (…)

hoy, frente al pleno empleo pasado, nos hallamos con que tres categorías -los parados, los trabajadores en precario y los pobres- se convierten en las primeras víctimas. Tienen volúmenes variables de país a país, pero llegan en todas partes al 25% de la población activa. Es esta gente la que inquieta o desespera, provoca la subida de la extrema derecha y favorece la apatía democrática y el aumento de la abstención. (…)

R. En este nuevo desequilibrio de la última década hay otra víctima, que es el accionista que se considera mal remunerado porque la retribución de los asalariados es fuerte. Desde entonces vivimos la revancha de los accionistas, que han tomado el poder en todas partes y gritan: "¡Quiero más dividendos". Y el nuevo sistema, todo para los accionistas y lo menos posible para los asalariados, es una triste realidad.

Ahora, y en todos nuestros países, tras esos largos periodos, la parte de los salarios sobre el producto nacional está en clara disminución. Representaba un 70% de media en Europa hace treinta años, y ahora está en un 58% del PIB. Eso explica el trabajo temporal precario, el paro y la casi imposibilidad de disminuirlos. Pero lo más revelador es el trabajo temporal. Los países que más lo aceptan tienen menos paro que los otros, como España.

P. ¿La recesión es entonces inevitable?

R. Lo que creo profundamente es que hemos entrado en una crisis que no sólo es financiera y que va a afectar a la economía. Por ejemplo, en caso de recesión americana, la primera víctima será China, que vive en gran parte de sus exportaciones hacia Estados Unidos.

Vamos hacia una recesión que será grave porque la parte del producto nacional que va hacia los salarios, los ingresos de la seguridad social y los recursos bajos es demasiado débil, y ya no favorece el consumo. La liquidez de hoy se compromete hacia lo inmaterial y lo especulativo y el juego.

Todo ocurre porque el apetito de ganancia de capital de las capas medias-altas ha roto el sistema. Quiere decir que hay que encontrar regulaciones internas e internacionales para reencontrar una gran política keynesiana de lucha contra los créditos, para reencontrar una garantía dada a la seguridad social respetada y potente, así como a los servicios públicos puestos hoy en entredicho en el momento de la búsqueda del provecho.

Y por eso lo que creo es que la solución y la herramienta es la socialdemocracia. Tardaremos al menos diez años en lograr la unanimidad de la socialdemocracia mundial. Alrededor de este diagnóstico, pero sobre todo alrededor de las soluciones, no existe otro cuerpo político posible.” (Michel Rocard: "Vamos hacia una recesión grave". El País, ed. Galicia, Domingo, 16/03/2008, p. 8/9)

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