27.3.09

Nacionalización... o "banco tóxico"

"La situación es tan grave -sobre todo porque no se conoce con certeza hasta qué punto es grave- que se ha roto el mayor tabú de los últimos 40 años, la nacionalización de cualquier empresa, pero sobre todo de la banca. (...)

Según el Ministerio de Hacienda, a los bancos alemanes se les debe mil millones de euros, un "millardo" si se permite este neologismo, en créditos a empresas y a particulares, en hipotecas subprime norteamericanas, y en préstamos a otros países, entre ellos a algunos que no están en condiciones de devolver el dinero. Con la crisis nadie sabe qué parte será recuperable, pero se calcula que por lo menos 400.000 millones están definitivamente perdidos, una suma que el sistema bancario alemán no puede asumir sin quebrar.

En tal situación el Gobierno, que de ningún modo puede permitir el hundimiento del sistema bancario por las consecuencias catastróficas que traería consigo, sólo tiene dos salidas, comprar el papel que se manifieste tóxico por un precio muy superior al del mercado -en rigor cero, porque nadie lo quiere-, depositándolo en un banco estatal, "el banco malo", por si algún día se pudiera cobrar algo.

La segunda posibilidad, y parece la más correcta según las normas del sistema económico establecido, el Estado inyecta dinero en los bancos a punto de la bancarrota, comprando acciones al precio de mercado, lo que significa de hecho quedarse con el banco. Los bancos así nacionalizados, serán privatizados en cuanto la situación lo permita, recuperando el Estado, incluso probablemente con ganancias, el dinero invertido. Es la mejor forma de salvar a la vez el sistema y el dinero de los contribuyentes." (IGNACIO SOTELO: La nacionalización de la banca. El País, ed. Galicia, Internacional, 10/03/2009, p. 9)

No hay comentarios:

Publicar un comentario