"Incluso algunos de los economistas que pronostican el final de los peores momentos, temen que la salida a la crisis tenga forma de "W"; es decir, que una vez que se adquiera la velocidad de crucero, los desequilibrios que se han generado para obtenerla provoquen una nueva caída. Por ello ya no se insiste apenas en la tesis de los brotes verdes, (...)
¿Qué hacer para evitar esa salida de alazán y parada de burro? El consenso traza esta hoja de ruta: primero, arreglar lo que queda de canceroso en el sistema financiero (...)
En segundo lugar, seguir sosteniendo con dinero público la demanda ya que, de forma autónoma, sigue sin funcionar (...)
Por último, preparar la retirada ordenada de los estímulos llegada la recuperación, en el entendido keynesiano de que se requieren presupuestos más o menos equilibrados a lo largo del ciclo económico. (...)
Dado que se ha producido un fallo sistémico en la teoría económica con la llegada de la Gran Recesión, la cuestión es si habrá cambios en la política económica futura sin una nueva teoría económica. (...)
Lo reconocía con desestimiento irreparable el presidente del HSBC (primer banco del mundo), Stephen Green, en una reciente entrevista: "Habrá más crisis financieras, sería ingenuo creer que está todo arreglado". (...)
En el libro citado, Skidelsky hace un canto a la superioridad del modelo keynesiano frente al modelo conservador (el del Consenso de Washington, lo denomina), apelando a los datos empíricos: mientras el primero fue el dominante (hasta el año 1973) hubo menos desempleo, más crecimiento, menos inestabilidad de los tipos de cambio y menor desigualdad. La era del Consenso de Washington (los últimos 30 años) padeció cinco recesiones mundiales y ahora ha dado lugar a una sexta, la mayor y más profunda desde la Gran Depresión. Esta última época se caracteriza por una cadencia de crisis que hace recordar el título de una de las novelas de la escritora de lengua francesa, Amélie Nothomb: Estupor y temblores permanentes." (JOAQUÍN ESTEFANÍA: 'Estupor y temblores'. El País, ed. Galicia, Economía, 19/10/2009, p. 19)
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