"Irlanda conocía los abusos sexuales del clero a niños. Policía y fiscalía encubrieron a la Iglesia para salvar su reputación - Los sacerdotes eran trasladados de parroqui.
El clero católico de Irlanda abusó de niños y lo hizo en connivencia con el Estado. Medio año después de que se divulgaran terribles pormenores sobre agresiones sexuales a menores en las escuelas, un nuevo informe oficial, que abarca el periodo comprendido entre 1975 y 2004, revela este contubernio entre la jerarquía eclesiástica y las autoridades del Estado, incluidas la fiscalía y la policía.
El ministro de Justicia irlandés, Dermot Ahern, admitió ayer que las propias autoridades facilitaron el encubrimiento de los casos para proteger a los curas pederastas. De la investigación se desprende que la Iglesia antepuso la defensa de su reputación a la protección de niños vulnerables que estaban a su cuidado. (...)
La jerarquía católica encubrió sistemáticamente las denuncias para eludir el escándalo, y para ello contó con el apoyo del establishment irlandés y de su atávico servilismo hacia la Iglesia. En lugar de informar a las autoridades sobre las denuncias de tremendas agresiones, los superiores de esos sacerdotes optaban por trasladarlos de parroquia en parroquia, donde acababan hallando a nuevas e inocentes víctimas. (...)
Ilustrativa de la participación policial en el encubrimiento es la historia de un pequeño de 11 años objeto de abusos. Un sacerdote acudió a denunciar las agresiones sufridas por Andrew, pero los agentes, en lugar de emprender una investigación, plantearon el asunto ante la jerarquía eclesiástica, lo que supuso el punto final del caso. (...)
La indignación que ha suscitado el Informe de la Comisión de Investigación sobre la Archidiócesis Católica de Dublín obedece primordialmente a la participación de los poderes públicos en un sistema que buscaba proteger a la Iglesia por encima de todo. Los irlandeses ya habían asistido con horror al relato sobre los abusos sexuales de sacerdotes a menores, recogido en un documento que vio la luz el pasado mayo.
El Informe Ryan, elaborado por la comisión investigadora de abusos a menores, es un catálogo de sistemáticas tropelías, de agresiones físicas y verbales cometidas por sacerdotes, monjas y personal seglar a lo largo de más de 60 años. Una pesadilla que afectó a miles de niños y que tuvo su escenario en instituciones estatales gestionadas por la Iglesia. La congregación de los Hermanos Cristianos, responsable de gestionar esos centros, ya ha prometido desembolsar 161 millones de euros en concepto de reparación." (El País, ed. Galicia, Sociedad, 27/11/2009, p. 41)
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