Salvando las distancias, Irlanda y España comparten una burbuja inmobiliaria que ha demostrado su capacidad destructiva. Para los inversores internacionales, las dudas sobre la implicación de las cajas en el ladrillo es una de las losas que hunden la perspectiva de la economía española y alienta la posibilidad de que haya que pedir un rescate a Europa. (...)
El supervisor es consciente de que algunas entidades tienen tres alternativas: vender activos en el mercado con plusvalías (si es que los tienen y si es que pueden), fusionarse o convertirse en bancos nacionalizados. La primera pista aparecerá en febrero cuando las entidades confiesen su riesgo en el ladrillo.
Con las últimas cifras conocidas, de septiembre pasado, las que más recapitalización tienen que hacer son: la fusión de Caja Madrid-Bancaja; Bankinter; CatalunyaCaixa; Unnim; la caja gallega y las castellanoleonesas." (El País 25/01/2011, p. 24)
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