14.1.11

La deuda española no va tan mal... pues vaya

"En 2010, la deuda pública española a medio y largo plazo ha gozado de una fuerte demanda y ha sido emitida a unos tipos de interés medios más reducidos que los vigentes 3, 10 o 15 años atrás, con la particularidad de comportarse así en un año en que la crisis de la deuda soberana en Europa cobraba especial relevancia dentro de los intentos apenas soterrados de desestabilización de la eurozona.

Este comportamiento ha sido confirmado por los resultados de las últimas subastas del año, una de bonos a tres años, realizada a principios de diciembre, después de una semana de turbulencias en los mercados secundarios, incluidos fuertes ataques especulativos contra la deuda española, y las otras dos de obligaciones a 10 y 15 años, realizadas a mediados de diciembre después de que una agencia de calificación osara anunciar con estruendo mediático que podría rebajar la calificación de estos bonos y obligaciones.

Según puede leerse en el Financial Times (2 y 16 de diciembre de 2010), el Tesoro español colocó unos importes situados dentro de los márgenes previstos y los inversores habían solicitado 2,27 veces el importe colocado de bonos a tres años, 1,7 veces el de las obligaciones a 10 años y 2,5 veces el de las obligaciones a 15 años, demandas que caracterizan lo que los expertos llamarían unas subastas robustas.

El corresponsal de FT detalla también que los tipos de interés medio de estas emisiones fueron superiores a los de las subastas a los mismos plazos realizadas en los meses de octubre y de noviembre, dato del que se vale aparentemente para rebajar el signo de buena salud que desprende la robustez de la demanda, pues sostiene que los mayores rendimientos que se han tenido que pagar en diciembre serían la prueba de la "persistencia de las dudas del mercado acerca de la solvencia de las economías periféricas de la eurozona".

Como es obvio, la diferencia de rentabilidades entre diciembre y octubre/noviembre indicaría, en todo caso, que en el mercado secundario persiste el ataque de los especuladores contra la deuda española, circunstancia poco relevante cuando se trata de juzgar la solvencia de nuestras finanzas públicas.

Esta solvencia podría suscitar dudas si la evolución de los tipos de interés en el mercado primario o la evolución del volumen del endeudamiento indicaran la posibilidad de un crecimiento descontrolado del coste de financiación.

Desde esta doble perspectiva, tal posibilidad está lejos de asomar y los datos relevantes confirman que la confianza en nuestra deuda que los inversores del mercado primario han ratificado con sus demandas de diciembre está bien fundada. (...)

Esto sugiere que la deuda emitida hace 3, 10 y 15 años a estos plazos puede estarse refinanciando en diciembre de 2010 a tipos de interés inferiores a los de entonces. (...)

En cuanto a la magnitud del endeudamiento, según la notificación publicada por Eurostat el pasado 22 de octubre, al finalizar el año 2009, 11 Estados de la UE superaban el límite de endeudamiento del 60% del PIB... España (53,2%) no lo había alcanzado, y si lo superara a fines de 2010 (en junio estaba en el 56,7%) no dejaría de mantener la notable diferencia con esos otros países, periféricos o no, sobre cuya solvencia "el mercado", al parecer, no tiene dudas." (JOSEP LLUÍS SUREDA: La deuda española no va tan mal. El País, 12/01/2011, p. 29)

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