Pero la falta de liquidez puede provocar una muerte casi inmediata. Esta necesidad actúa como un infarto en el corazón del negocio financiero. Si una entidad no devuelve un crédito en los mercados internacionales, automáticamente se le corta toda la financiación y entraría en algo similar a una suspensión de pagos. (...)
Con este cálculo se trata de averiguar cuánto tiempo podrían sobrevivir las cajas ante un hipotético cierre total del mercado, una circunstancia que los expertos descartan por ahora.
El resultado es que las cajas en su conjunto tienen activos líquidos nominales por valor de 132.000 millones, entre ellos los que se pueden llevar a Fráncfort como garantía para obtener liquidez en el Banco Central Europeo (BCE).
Esta cifra podría quedar en 105.000 millones netos después del descuento que realiza el BCE antes de entregar el dinero. Con esta cantidad casi podrían hacer frente a los vencimientos de las cajas de 2011, 2012 y 2013, que suman 129.256 millones.
Aunque podrían faltar 24.000 millones, los expertos recuerdan que también hay que tener en cuenta los ingresos por vencimientos de préstamos en un contexto de contracción del crédito en que parte no se renuevan.
Los datos hechos públicos reflejan que la mayoría de las entidades tienen un plazo holgado para atravesar esa hipotética travesía del desierto, pues sus activos líquidos superan a los vencimientos de los próximos tres años.
La entidad con la situación más ajustada es el banco que sirve de vehículo al sistema institucional de protección (SIP) liderado por Caja Madrid y Bancaja. Sus activos líquidos netos alcanzan los 15.869 millones frente a los 14.210 millones de deuda que les vence este año. En 2010 la cifra se eleva a 19.539 millones para suavizarse el ejercicio siguiente, con 7.993 millones. (...)Las siguientes entidades más dependientes de los mercados o del BCE son Unnim (la unión de Caixa Terrasa, Sabadell y Manlleu) y Banca Cívica (Cajasol, Caja Navarra, Caja de Canarias, Caja de Burgos y Caja de Guadalajara), que podrían aguantar dos años con el paraguas de la entidad dirigida por Jean-Claude Trichet.
La pregunta es cuánto tiempo mantendrá el BCE su manguera de liquidez. "Las entidades con más problemas de liquidez son las alemanas. Esto es un seguro de vida para la banca española porque no es esperable que el BCE corte la financiación", comenta José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.
Al margen de las opiniones, el BCE ha anunciado una subasta ilimitada en marzo próximo a un plazo de tres meses, lo que garantiza liquidez hasta junio de 2011.
El problema de acudir a Fráncfort a descontar activos es que "es una situación anómala que no se debería prolongar en el tiempo", comenta Alfonso García Mora, experto de Analistas Financieros Internacionales (AFI)."No es sano que la banca española dependa en un 15% del BCE porque se produce una situación inestable de descabalgue de plazos", apunta, en referencia a que se toma prestado a tres meses y se presta a los clientes a varios años. (...)
"A diferencia de meses anteriores, ahora los gestores están mentalizados y se están buscando soluciones. Hay tranquilidad", concluye." (El País, 02/02/2011)
Comentario: ¿Esa tranquilidad durará tres años?
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