6.5.11

"El tipo de interés de los bonos griegos se ha disparado al 25%, a dos años. Pagar la carga de la deuda se come la mitad del déficit presupuestario"

"Hace un año la UE y el FMI rescataron a Grecia con 110.000 millones de euros. En otoño hicieron lo propio con Irlanda, 85.000 millones. Y ahora, aportan 78.000 millones de euros para Portugal.

Lo mejor de esta secuencia precipitada en solo 12 meses es que se ha producido: y que no debiera seguir, pues España ha logrado desacoplarse de la movida. (...)

La zona euro ha sido solidaria. Ha desafiado la lectura más rácana del Tratado, contraria a los rescates de los socios en apuros. (...)

Y ha creado sendos mecanismos, uno temporal y otro permanente (desde 2.013) para estas operaciones de salvamento.¡No todo el mundo apostaba por ello hace 365 días!

La enhorabuena. Ahora bien, a los europeos les ocurre como al atormentado Sísifo: levantan la piedra hasta la cumbre, y justo coronada la cima, vuelve a rodar hacia abajo.La prueba está en que los tipos de interés de los bonos griegos se han disparado a más del 25% a dos años; del 15% a 10 años, y del 9% a 30 años.

Pagar la carga de la deuda se come más de la mitad del déficit presupuestario (del 10,5% en 2010) y el país sigue en recesión, con una caída del PIB del 4,5%. (...)

Falla el rescate porque el crecimiento, minorado por la brutal austeridad, ni reduce lo bastante el déficit ni basta hoy para sostener la carga de la deuda.

¿Se puede mejorar y evitar la suspensión de pagos? Ojalá. Partidarios de esta última como Darvas, Pisany y Sapir (A comprehensive approach to the euro area debt crisis, Bruegel, febrero 2011) proponen reducir el tipo de los préstamos al 3,5%; ampliar sus plazos a 30 años y sustituir al BCE por el fondo de rescate en la compra de bonos griegos. Pero auguran que sería "aún insuficiente". (...)

Y luego están los sensatos consejos europeístas de Paul de Grauwe (The governance of a fragile eurozone, 15 de marzo) el más añejo crítico de las limitaciones de los acuerdos de la UE:

ampliar el plazo de ajuste del déficit; bajar los tipos de los préstamos; suavizar las otras condiciones impuestas; relanzar la idea de emitir eurobonos que sustituyan a los nacionales, pero con mecanismos para evitar que los países avalistas más solventes queden perjudicados; y ampliar los poderes del BCE, como responsable "no solo de la estabilidad de precios sino también de la estabilidad financiera". Hay trecho." (XAVIER VIDAL-FOLCH: Pagar rescate sin rescatar. El País, 05/05/2011, p. 26)

No hay comentarios:

Publicar un comentario