"En buena parte de los casos la frustración se personifica en la Caja de Ahorros del Mediterráneo, firma que cerró 2010 con un patrimonio neto superior a los 2.000 millones de euros y en la que hace tiempo que se superó el debate acerca de los múltiplos a los cuales podría entrar un competidor, o un mero inversor, en el capital.
Ni 0,3 veces valor en libros, ni 0,5 ó cuarto y mitad de recursos propios. El temor a las pérdidas que pueda ocultar en balance, unido a las dificultades en su negocio ordinario, hacen que no la quieran ni regalada pese al interesante posicionamiento geográfico de sus sucursales.
Si los españoles dicen no, ¿cómo convencer a los extranjeros de la oportunidad que supone? Imposible." (Cotizalia, blog)
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