7.6.11

La fallida guerra mundial contra las drogas nos cuesta a los ciudadanos unos 100 mil millones de dólares anuales

"La guerra contra la droga está siendo un fracaso, no podemos pretender que funcione". Con esta rotundidad, la Comisión Global de Políticas contra la Droga, liderada por expresidentes de Gobierno, empresarios, personalidades como el exsecretario general de la ONU, Kofi Annan, o el exresponsable de la política exterior de la UE Javier Solana y escritores como Mario Vargas Llosa, se sumará hoy a las voces que reclaman un cambio en la estrategia prohibicionista seguida durante décadas desde Naciones Unidas y abanderada por EE UU desde hace 40 años.

Urgen una solución que incluya la despenalización a los consumidores y una rebaja de las penas a los pequeños traficantes. Además, piden que se regule el consumo del cannabis sin excluir otras sustancias a posteriori. (...)

Entre 1998 y 2008, el consumo de opiáceos subió un 34,5%, de los 12,9 millones de adictos hasta los 17,35 millones, según la ONU. La cocaína lo hizo un 27% en esa década, hasta un total de 17 millones de consumidores. El cannabis lo hizo un 8,5% y ronda los 160 millones de consumidores.

"Empecemos tratando la adicción como una cuestión de salud, reduciendo la demanda a partir de iniciativas educativas o regulando el consumo de cannabis", destaca Fernando Henrique Cardoso, expresidente de Brasil, que urge reformas fundamentales y una renovación de concepto en la política de lucha contra la droga iniciada hace medio siglo.

Una de las recomendaciones de este grupo, que presentan en un informe hoy en Nueva York, está dirigida a poner fin a la penalización, marginalización y estigmatización de consumidores de drogas "que no son un peligro para otros".

La acción represiva dirigida al consumo impide que se adopten medidas de salud pública para reducir el sida, las muertes por sobredosis y otras consecuencias del consumo de estupefacientes, afirman. Recomiendan que se ofrezcan tratamientos más allá de la metadona y la buprenorfina, como programas de asistencia con heroína.

España sigue la senda de otros países como Alemania o Canadá, donde la heroína se utiliza como medicamento compasivo -bajo la vigilancia de las autoridades-, y durante un proyecto de investigación, como el iniciado en 2003 en el hospital Virgen de las Nieves, en Granada. Allí, "23 de los 60 pacientes que empezaron ya se han desintoxicado", indica Joan Carles March, director del programa, informa Laura Contreras.

Los líderes animan a los Gobiernos a que "experimenten" con modelos legales que permitan "minar" el poder del crimen organizado a la vez que se garantiza la seguridad y la salud de los ciudadanos. Esta recomendación se aplicaría al consumo de cannabis, donde ya se están dando algunos pasos en la despenalización, incluido EE UU.

"La buena noticia es que las políticas enfocadas en la regulación [que no es lo mismo que legalización] y la despenalización funcionan", señala el patrón de Virgin, Richard Branson. Se trata de "quitar el poder de las manos del crimen organizado", dice.

Los firmantes del informe remachan que "hay que respetar" los derechos humanos de los toxicómanos, "tratándolos como pacientes, no como criminales", subraya Branson. "Muchos son víctimas", recalca el informe. En él se considera que las políticas actuales "alimentan la violencia y el crimen organizado". (El País, 02/06/2011, p. 39)


"Igualmente trágico es que durante los últimos 50 años los esfuerzos de la comunidad internacional se han dirigido a desplegar una fallida guerra mundial contra las drogas que, dicho sea de paso, nos cuesta a los ciudadanos unos 100 mil millones de dólares anuales.

El enfoque que no esta funcionando. Es como si tratásemos de aplastar un globo: cuando el Gobierno americano decidió gastarse 7.000 millones de dólares en la erradicación del cultivo de la hoja de coca en Colombia, todo lo que lograron fue desviar la mayoría de la producción hacia Bolivia y Perú.

Las políticas impulsadas por la mayoría de las agencias antidroga han tenido nefastas consecuencias. En México continúan corriendo ríos de sangre y son miles y miles de muertes innecesarias las que siguen azotando todos los continentes, por no mencionar los millonarios botines que se están embolsando las redes del crimen organizado.

El Presidente Obama y el Primer Ministro Cameron han condenado esta guerra calificándola de “lamentable” y de “fracaso absoluto”. Pero ninguno ha movido ficha todavía para convertir sus palabras en acciones concretas.

Esta semana, sin embargo, un destacado grupo de personalidades políticas internacionales se han reunido en Nueva York con el objetivo de poner fin a esta estrategia de la “guerra” contra las drogas.

En un gesto que podría revolucionar los términos del debate, una nueva Comisión Global,compuesta por personas de la talla de Kofi Annan, César Gaviria o Ernesto Zedillo, antiguos jefes de Estado y ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea, los EEUU, Brasil y Mexico y altos diplomáticos de Naciones Unidas, se prepara para romper el tabú y hacer una llamamiento público a favor de enfoques alternativos que incluyan politicas de despenalización y de regulación de las drogas.

Avaaz se ha unido a este esfuerzo, y ya son más de medio millón las personas de todo el mundo que se han unido a nuestra campaña exigiendo un cambio en la estrategia global antidroga.(...)

En los países que han adoptado nuevos enfoques, como Suiza, Portugal, los Países Bajos y Australia, nunca se han cumplido las alarmantes predicciones de los defensores de la guerra contra las drogas, que profetizaron una explosión en el consumo.

Al contrario, en dichos países se han visto reducciones en los niveles de criminalidad, adicción y muertes asociadas con las drogas, permitiendo a sus gobiernos centrarse en el desmantelamiento de imperios criminales. (...)

Pincha aqui para ver a la campaña de Avaaz

(El País, blogs, 3.500 millones, 02/06/2011)

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