En lo que se fijan los inversores no es solo en el monto de la deuda pública, sino en el total de la deuda exterior neta, incluyendo la privada, en particular la de la banca.
Si hacemos esto, la perspectiva cambia. Así, España, aunque tiene una de las deudas públicas más bajas, tiene, sin embargo, una deuda exterior neta muy elevada, debido sobre todo a la enorme cantidad de la deuda exterior de la banca española emitida durante la fase de borrachera crediticia.
Esto lo deberían tener en cuenta los banqueros españoles que, como ha ocurrido esta semana con el presidente del BBVA, Francisco González, exigen imperativamente al Gobierno medidas drásticas de austeridad para ganar la confianza de los mercados y que la banca pueda renovar los vencimientos de su enorme deuda.
Pero los que tienen razones para estar indignados son los ciudadanos, que se ven ahora obligados a cargar sobre sus espaldas las alegrías de los banqueros." (ANTÓN COSTAS: La necesidad de hacer preguntas difíciles. El País, Negocios, 19/06/2011, p. 19)
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