" Las provisiones, tanto genéricas como específicas, suman unos 83.000 millones. Además, las entidades cuentan con unos recursos propios de 180.000 millones. ¿Será un colchón suficiente? Pocos lo creen.
El analista de la firma de inversión independiente N+1, Francisco Riquel, ha publicado un informe que ha tenido una gran acogida. Según Riquel, el sector necesitará "una gran limpieza" de sus balances y acumula un déficit de provisiones de 36.000 millones. Estas necesidades extra de capital serán bajas para el Santander, BBVA, Bankinter y Caixabank; más altas en el Popular y todavía mayores para Sabadell y Banesto.
En el caso de las cajas, pide "una recapitalización completa en breve". "Todo depende de la voluntad del Banco de España para morder la bala y hacer cumplir la disciplina", expresa gráficamente.
Otros ejecutivos financieros toman como referencia los datos públicos de la morosidad de la CAM: el 61% del crédito inmobiliario tiene problemas de cobro y la morosidad total es del 19%. "Si consideramos que los activos del sector están en un 75% como los de la CAM, un principio razonable, se necesitarían unos 45.000 millones más para el sector".
El gobernador discrepa de este tipo de análisis: "No se puede medir la salud de los sanos por la de los muertos, que están fatal, pero por eso están muertos". Desde las entidades, siguiendo el símil médico, responden: "Esto es un caso de pandemia, la del ladrillo. Por eso sí se puede comparar los muertos con los enfermos porque sanos, sanos, no hay ninguno (...)
Al margen de la exageración de Barnier, los ejecutivos y los expertos admiten que se ha instalado en los mercados la sombra de sospecha sobre la salud de los balances bancarios. La razón son los 110.000 millones de préstamos para suelo, cuya provisión está en el 35%, según fuentes financieras. Este es el problema más grave porque es un activo casi ilíquido.
"Me temo que, en no pocos casos, el suelo se encuentre ya -sin esperar escenarios futuros- en valores próximos a cero. Y con pocas perspectivas de recuperación", apunta Aristóbulo de Juan, considerado una autoridad en supervisión bancaria con 40 años de experiencia, ex director general del Banco de España y expresidente del Fondo de Garantía de Depósitos. (...)
"Creo que es hora de que, por fin, se reconozca la magnitud del problema: admitir pérdidas y recapitalizar, incluso sobrecapitalizar. El mercado sigue sin fiarse de España y es necesario reconocer que entendemos su desconfianza. El sistema financiero español tiene cerradas las puertas a la financiación desde primavera y los activos que se pueden utilizar para obtener liquidez en el BCE se están agotando.
Hay un problema de liquidez y de solvencia", resume Luis Garicano, profesor de Economía de la London School of Economics. De Juan coincide: "Hará falta más capital para cubrir pérdidas aun no afloradas ni provisionadas".
Otros sugieren la posibilidad de crear un banco malo para el suelo, incluso, si fuera posible, financiado por Europa. Los expertos recuerdan que eso no fue una solución mágica en Irlanda y que supone convencer a alguien, en este caso Alemania, que pone el 50% del dinero, que debe asumir un riesgo incierto.". (El País, Negocios, 02/10/2011)
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