"(...) estamos rodeados por la madre de todas las crisis capitalistas. Una
crisis que parece mucho más profunda incluso que la de 1929, y en vista
de la naturaleza global del capitalismo corporativo, nadie (con la
excepción de los ricos) puede escapar a su terrible poder destructivo,
salvo que haya una revolución.
Es tan profunda en los hechos, que las
elites imperiales son incapaces de resolverla y parecen estar
paralizadas como ciervos encandilados, y tratan de aplicar ‘soluciones’
que solo agravan las contradicciones. Apunta una y otra vez a la
naturaleza caótica del capitalismo que oculta su ignorancia tras frases
elocuentes que no tienen significado alguno.
El titular de The Independent
del 24 de septiembre de 2011 resume sucintamente el dilema de la elite,
aunque de manera algo arcaica, pero después de todo qué se puede
esperar una elite obsoleta acostumbrada a embaucar al público
oscureciendo los hechos y orando para que nadie se dé cuenta:
“El Mundo ora por un milagro económico” (...)
La última revolución en la producción capitalista, las tecnologías de
la información, llevaron inevitablemente a la desindustrialización de
las naciones capitalistas industriales más avanzadas, impulsadas como
etán por el “resultado neto”; beneficios, y por lo tanto exportaron la
producción a los sitios donde la mano de obra era más barata.
Y al
hacerlo, las finanzas y el consumo se hicieron cargo del papel de
generar beneficios de una población trabajadora que en gran parte ya no
estaba empleada en la producción real.
En su lugar, el consumo
financiado por la deuda se convirtió en el fundamento de la economía, el
interés cobrado se desvió y se utilizó para especular una vez que los
bancos, ahora desregulados, se apoderaron de todos nuestros depósitos.
Y
cuando la especulación se derrumbó de modo espectacular en 2008, en
lugar de renunciar a todas las deudas tóxicas y reiniciar de cero el
sistema bancario, la clase política utilizó nuestra deuda colectiva para
compensar a los banqueros; es su función, proteger sus intereses de
clase y el motivo por el cual nuestra democracia es corrupta y tan poco
representativa de la población.
También es un tipo diferente de
sobreproducción del de las crisis anteriores del capital, caracterizadas
por una sobreproducción de bienes seguida de los inevitables despidos,
caída delconsumo, recesión, depresión, etc., seguida casi siempre de una
guerra general, la versión capitalista de recomenzar.
En su
lugar, es la ‘sobreproducción’ de vastas cantidades de capital ficticio,
en la forma de dinero-mercancía lo que esta vez ha causado la crisis,
causando inexorablemente despidos y depresiones en la economía real a
medida que las ‘deudas’ creadas por los bancos y los especuladores son
pagadas por nosotros en la forma de costes más elevados, salarios más y
más bajos y la reducción de servicios sociales.
En situaciones más
extremas, la privatización al por mayor de activos del Estado es
necesaria para pagar a los usureros. De hecho, en Grecia, la crisis fue
creada por los mismos bancos que vendieron a Grecia el papel invendible
(Obligaciones de deuda colateral, CDO, por sus siglas en inglés) para
comenzar y ¡luego especularon que su valor futuro carecía de valor!
¡Qué estafa”! A todo un país se le borra su riqueza colectiva de un día al otro. (...)
El capitalismo financiarizado es un gigantesco timo Ponzi, y como
todos los timos Ponzi, los pagarés se cobran. La cuestión para nosotros
es, ¿quién paga? Si no somos nosotros, evidentemente serán ellos los que
serán estafados en una orgía que comenzó cuando no hubo resistencia
organizada a sus depredaciones.
El ascenso del neoliberalismo
está directamente conectado con la desindustrialización del centro
imperial, sobre todo EE.UU. y el Reino Unido, las más financiarizadas de
las economías capitalistas.
Las economías que nos dominan a todos a
través de su propiedad y control de los circuitos del capital global,
materias primas esenciales y el poder militar para imponer su dominación
económica." (Rebelión, 30/09/2011, 'En el vientre de la bestia', de William Bowles ,Information Clearing House)
No hay comentarios:
Publicar un comentario