"Las consecuencias que está teniendo la crisis, y concretamente el
desempleo, en la salud han sido tratadas en más de una ocasión en
diversos artículos en la prensa y en revistas más especializadas.
Más
específicamente se ha tratado de los efectos negativos del desempleo en
la salud mental, de lo que cada vez hay más abundancia de indicadores:
aumento de visitas médicas relacionadas con problemas de ansiedad,
elevados casos de depresión, aumento del alcoholismo y otras
drogodependencias, incremento de casos de violencia, aumento de consumo
de medicamentos antidepresivos y ansiolíticos, etc.
Existe una relación
muy directa entre las crisis económicas, el desempleo y el
empeoramiento de la salud mental. Un dato: el promedio de personas con
problemas psicológicos entre los desempleados es de un 34%; en cambio
entre las personas con empleo es del 16%. Otra constatación es que
cuanto mayor es la duración del período de desempleo son mayores las
consecuencias negativas sobre la salud mental.
Según una encuesta
reciente, la calidad de vida de los ciudadanos del reino de España ha
empeorado debido a la bajada de sus ingresos y a que su salud se ha
deteriorado. También existe una relación entre la protección social y
la salud mental.
La protección social es un buen protector de la salud
mental; es el caso de tener una prestación de paro que ejerce de factor
determinante entre tener mejor o peor salud mental en el caso de estar
desempleado [1].
En los países con mayor protección social como es el
caso de Suecia, los índices de suicidio no están correlacionados con el
desempleo a diferencia del reino de España, donde los índices de
suicidio y desempleo van al unísono [2]. Pero entre los datos sobre el
deterioro de la salud mental en tiempos de crisis hay uno que es muy
destacado y que algunos artículos de prensa en los últimos días [3] han
puesto de manifiesto: el aumento alarmante de los casos de suicidio.
El
suicidio es una de las formas de muerte más extendida del mundo
superando a los muertos por accidente de tráfico, terrorismo y violencia
machista, pero aunque un millón de personas se suicide cada año según
la OMS (mayoritariamente hombres) es un tipo de muerte que ha padecido
desde siempre un gran tabú. (...)
Aunque los motivos del suicidio han sido analizados y pueden ser muy
variados [5], pues pueden tener muchas explicaciones ya sea producto de
desengaños amorosos, la muerte de un ser querido, el miedo a ser
torturado, la imitación de otro suicida, el abuso de drogas, la soledad,
el abandono familiar, trastornos psiquiátricos severos, motivos
sectarios, presión grupal, etc. cuando hay una correlación estadística
significativa entre las recesiones económicas, el paro y los suicidios,
hay que ser muy obtuso para no querer ver la relación que existe entre
quitarse la vida y la desesperación de estar desempleado y la
incertidumbre y pánico al futuro.
Ésta sería la explicación más
evidente del gran aumento en los países más azotados por la crisis y por
los planes de austeridad y recortes en los servicios públicos de muchos
gobiernos.
¿Acaso es tan difícil imaginarse la desesperación que puede
sentir alguien con grandes deudas hipotecarias, cargas familiares y
estar desempleado de larga duración en estos momentos? ¿Hace falta que
nos cuenten últimamente algunos periódicos que alguna gente se suicida
por acumular deudas? ¿No es sabido también que nueve de cada diez
suicidios presentan algún tipo de padecimiento psíquico? ¿Y cómo se
llega a este padecimiento psíquico?
Unas tasas de suicidio que
curiosamente venían disminuyendo de forma progresiva en los últimos años
y que a partir del 2008 han vuelto a repuntar. ¿Año 2008? ¿Año de
crisis? Evidentemente. Se sabe desde hace muchos años la relación que
existe entre crisis y suicidios, también por otras más recientes como la
asiática de finales de los noventa, en las que las tasas de suicidio de
los varones en 1998 aumentaron un 39% en Japón, un 44% en Hong-Kong y
un 45% en la República de Corea.
Pero también se dispone de datos más
actuales y cercanos: en la Unión Europea (UE) cada nueve minutos se
suicida una persona, esto representó unas 58.000 personas durante el
año 2008, lo cual supuso un incremento de un 16% respecto al año 2007
que se inició esta crisis. Muy indicativo.
Los países con índices
de suicidio más altos de la UE actualmente son: Lituania con 39 casos
por cada 100.000 habitantes, Hungría, Letonia, Estonia y Eslovenia con
unos índices del 23/24 casos y entre los más ricos encontramos:
Finlandia, Francia y Bélgica con unos 20 casos.
Pero con la
crisis estos índices han aumentado especialmente en los Países Bálticos y
en Grecia en unas proporciones muy considerables. Concretamente en 2009
hubo en Lituania un aumento del 14% respecto al 2008. En Estonia fue
del 15,6% y en Letonia del 19%.
Tampoco es nada casual que los
tres países “que más lejos han ido por el camino de la austeridad
-Letonia, Irlanda y Grecia- son precisamente los que han registrado las
subidas mayores de suicidios entre 2008 y 2009” nos recuerda el artículo
de prensa más arriba citado. El caso de Grecia merece una atención
especial pues no es para menos: la tasa de suicidios en Grecia desde el
inicio de la crisis ha pasado de un 2,8 a 6 por 100.000 habitantes.
Pero
que nadie se engañe y se crea que es un problema sólo de los países
pobres de Europa o de los PIGS y de los que han salido mal parados con
la crisis del euro… pues en el Reino Unido y después de una década de
disminución de las tasas de suicidio, entre el 2007 y 2009 ya se ha
incrementado un 8% el índice de suicidios.
En el año 2008 se suicidaron
hasta 5.706 personas, lo que supone unas 16 al día [6]." (Rebelión, 26/12/2011, 'Crisis económica y aumento de los suicidios: una relación demostrada', deSergi Raventós,Sin Permiso)
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