"Más de la mitad de los alemanes tiemblan ante la
amenaza de inflación, de modo semejante a como lo hace el propio Bundesbank
(banco central alemán). Aunque nadie se ha beneficiado tanto del euro y,
paradójicamente, de la crisis del euro como los alemanes, éstos se ven a sí
mismos como las víctimas y como los principales pagadores.
La coalición entre
conservadores y liberales en Berlín juega con los resentimientos nacionales y
ha resucitado –por vez primera desde 1990– la germanofobia en toda Europa. De
la mezcla, típicamente alemana, de política partidaria corta de miras y
dogmatismo político, los alemanes y toda Europa pagan un elevado precio. " (Sin Permiso, 19/12/2011, 'Cumbre del Euro: los mercados financieros, imperturbables', de Michael R. Krätke)
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