5.12.11

"La decisión (de Mas) de darle dinero al catalán y quitárselo a los catalanes es poco sorprendente y sólo revela una vez más la textura de la patria nacionalista"


"Respecto de los recortes presupuestarios, hay unas líneas rojas que el presidente Mas no traspasará. Para traspasarlas debería poder reconocerlas como tales, y no es el caso. Hay un punto de la física catalana en que el rojo, de tan rojo, se funde, y ese punto es el de la construcción patriótica.

Mas quita dinero a los médicos, a las universidades, a los funcionarios. Parecen medidas inevitables. Pero lo sorprendente es que esta inevitabilidad deje al margen algunas áreas. Este periódico citaba ayer algunas en su editorial: «embajadas», subvenciones al doblaje y a los periódicos… Podrían añadirse varias más: singularmente TV3 y su archipiélago mediático, el auténtico pozo sin fondo del sistema catalán.

Pero todo eso, ya digo, no es ni siquiera intocable y ante su hipotética mención solo cabe invocar el tópico westinghouse y admitir que de lo que no se puede hablar se tiene que callar.

La decisión de darle dinero al catalán y quitárselo a los catalanes es poco sorprendente y sólo revela una vez más la textura de la patria nacionalista. Tampoco suponen mayor novedad las facilidades que encuentra el presidente Mas para imponer su política. En cualquier otro lugar la izquierda habría impugnado con suma beligerancia este planteamiento.

Pero eso es ya imposible en un lugar donde la izquierda ha sido secuestrada, raptada, mejor, por el nacionalismo. La izquierda catalana no puede discutir ese reparto de las cosas sin atentar dramáticamente contra su naturaleza.

De ahí que como mísera solución de compromiso prefiera aferrarse a la insuficiente financiación de la autonomía (mucho más ahora que el PP se apresta a gobernar), sin que le importe coincidir una vez más con el nacionalismo y las mentiras, pleonasmo."      (Diarios de Arcadi Espada, 01/12/2011)

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