24.1.12

El agujero de los bancos: "Algunos expertos mencionan la cifra de 200.000 millones como la cota de impagos que se puede alcanzar en un futuro próximo"

"El volumen del crédito moroso se ha multiplicado por 13 desde el inicio de la crisis, pero solo un 2,7% del dinero prestado para la compra de vivienda está clasificado como dudoso. Este porcentaje, en cambio, roza el 20% en el caso de las empresas del sector inmobiliario.

Pese a que el volumen de crédito concedido a particulares para comprar la vivienda más que duplica el que recibieron las empresas inmobiliarias, los impagos de estas superan los 57.000 millones de euros, tres veces superior al que suman todas las familias.

La tasa de morosidad general trepó en noviembre hasta el 7,5%, pero los expertos no tienen dudas de que este año alcanzará el 8%, un nivel similar al registrado a principios de los años noventa.


“La morosidad de los hogares siempre ha sido muy inferior a la de las empresas, porque la legislación española trata con mucha dureza las insolvencias personales. Pese a ello ha crecido mucho en los últimos tiempos, y es de esperar que lo haga más próximamente, cuando los mecanismos que la han contenido hasta ahora —subsidios por desempleo, ahorros que van desapareciendo o la solidaridad dentro de las familias— van extinguiéndose poco a poco.

Los bancos no han reflejado aún estas pérdidas en sus balances, pero son perfectamente conscientes de que esto va a pasar”, señala Vicente Cuñat, profesor de Finanzas de la London School of Economics.

Un estadounidense que observa cómo su casa está perdiendo valor tiene un incentivo para ir a su oficina bancaria, dejar las llaves en un mostrador y decir que se niega a seguir pagando por una vivienda que vale menos que la deuda que contrajo para comprarla. (...)

Pero la legislación por sí sola no explica por qué la inmensa mayoría de una sociedad que soporta una tasa de paro del 21,5% continúa cumpliendo religiosamente con sus obligaciones hacia el banco. Las facilidades que las entidades financieras han dado en los últimos años a las familias en apuros económicos también contribuyen a esta baja morosidad. (...)

El reverso de esta visión optimista son los más de 74.000 millones de euros que las entidades tienen clasificados como crédito moroso concedido a las empresas inmobiliarias y constructoras, cantidad que se vería incrementada sustancialmente si se incluyeran las ejecuciones hipotecarias que se han producido en los últimos años.

Y también los 17.700 millones que pidieron las familias para comprar un techo y que ahora no pueden devolver. Si se suman todos los sectores, la cifra total de morosidad que arrastran las entidades roza los 134.000 millones.

 Pero la situación puede ser aún peor de lo que dan a entender estos datos. Porque el agujero de los bancos no se reduce a las cantidades que denominan como crédito dudoso, sino que hay que añadir cerca de 65.000 millones clasificados como subestándar, es decir, que tienen un alto riesgo de impago por el sector del que proceden, pero que todavía están al corriente del pago.

Algunos expertos mencionan la cifra de 200.000 millones como la cota de impagos que se puede alcanzar en un futuro próximo."            (El País, 24/01/2011)

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