2.1.12

Pero ¿no es la banca otro atajo por el que se está obligando a pasar a los estados? Buena parte de las ingentes inyecciones de liquidez a la banca a lo largo de la crisis ha ido a comprar deuda

"Una fina lluvia cala a los europeos. Un goteo de argumentos que, a base de repetición, se quieren transformar en dogma. Se dice que el Banco Central Europeo (BCE) no puede prestar dinero directamente a los estados.

Se dice que la crisis nacida con las subprime es ahora una crisis de deuda soberana. Se dice que hay que apretarse el cinturón para que vuelva la confianza del mercado para que los estados dejen de pagar intereses insostenibles por su deuda.

Un nutrido grupo de expertos se lleva las manos a la cabeza. ¿Qué hay de verdad y qué no en el discurso de los líderes europeos? El Nobel de Economía Joseph Stiglitz ha denunciado que "el BCE está anteponiendo el interés de los bancos al de los países y los ciudadanos". (...)

El Tratado de Maastricht prohíbe expresamente que el BCE financie a los estados de la moneda única. En defensa de la ortodoxia la autoridad monetaria, con la canciller Angela Merkel dictándole el camino a seguir, se ha negado a cualquier fórmula que pudiese aliviar las tensiones del mercado de la deuda pública.(...)

  Pero ¿no es la banca otro atajo por el que se está obligando a pasar a los estados? Buena parte de las ingentes inyecciones de liquidez a la banca a lo largo de la crisis ha ido a comprar deuda.
 
La banca recibe liquidez a precios mínimos (actualmente al 1%) en la barra libre del BCE, entregando como garantía casi cualquier cosa. Y compra con ello deuda cada vez más cara. Es fácil pervertir el mecanismo y forzar altas rentabilidades. Las primas de riesgo (diferencia entre la rentabilidad que se exige al bono a diez años de cualquier país con respecto al alemán) se disparaban en los días previos a las subastas porque los bancos vendían en el mercado secundario deuda comprada anteriormente, menos rentable.

La venta masiva hacía que se disparase la rentabilidad exigida. Además, se compraban de forma masiva CDS (seguros contra el impago de la deuda que no necesitan tener deuda realmente). Como existen muy pocos en el mercado, si se concentran órdenes de compra, el precio del seguro se dispara, lo que es interpretado como un aumento del riesgo de la deuda y eleva de nuevo la rentabilidad exigida.

El precio en el mercado secundario, que se toma como referente para las subastas, disparaba el precio de la emisión, que es el que paga el bolsillo de los contribuyentes. (...)

Se calcula que los préstamos de liquidez del BCE a la banca rondan actualmente los 880.000 millones. Tano Santos, catedrático de la Columbia Business School, no tuvo ningún pudor en decir recientemente en una jornada sobre el euro organizada por Fedea que la banca está utilizando la deuda pública para sanear sus balances y añadió, de paso, que era bueno que provocasen esa tensión en los precios de los bonos, porque así fuerzan a los gobiernos a realizar las reformas.

 No son los estados los que están enfermos. Necesitan ajustes, pero es la banca europea la que invirtió en activos de riesgo que siguen en sus balances como hipotecas subprime, en el caso de la francesa, osuelo y ladrillo, en la española.
 (...)

 Mientras en Europa se impone la tijera, el único gasto público que se está sacralizando son los intereses de la deuda, que se lleva la banca. España ya los ha convertido en sagrados en su Constitución al mismo tiempo que ha impuesto que haya un límite al déficit estructural para recortar de todo lo demás.

Un reciente informe de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) señalaba que España ha conseguido recortar un punto porcentual su déficit eliminando las políticas extraordinarias de impulso a la economía, pero que la mitad de ese recorte se la ha comido el aumento de los intereses de la deuda. (...)


El BCE dijo, al anunciar las últimas medidas extraordinarias para inyectar liquidez a la banca, que era para que el dinero llegase a familias y empresas. Pero la banca estábloqueando el dinero para atender a los vencimientos de su deuda y sus necesidades de recapitalización.

La semana pasada, después de haber tomado prestado medio billón al 1% en la subasta a tres años del BCE, llegaron a depositar en el propio BCE 452.034 millones.

Se estima que las españolas pudieron tomar prestados hasta 100.000 millones en la subasta a tres años y es probable que hayan incrementado también la cantidad bloqueada, puesto que llevan haciéndolo desde julio, cuando volvieron los problemas de desconfianza entre los bancos.

Según el último informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, debido a "las dificultades en el acceso a la financiación en los mercados", las "entidades españolas", entre febrero y septiembre de 2011, "incrementaron su apelación bruta" a la liquidezdel BCE "en 31.280 millones de euros (64% más), mientras que el aumento del saldo vivo se cifró en 145.995 millones (33%más)".(...)

 A finales de 2008, había concedidos créditos y préstamos en instituciones financieras españolas por un total de 2,45 billones de euros. A finales de 2010 eran 2,40 billones. Se habían esfumado en dos años 50.000 millones del circuito del crédito."                (Público, 02/01/2012)

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