6.2.12

El 10% de los empleos perdidos durante la crisis pertenecen a España. Habrá que considerar la calidad de un tejido empresarial que expulsa a tanta gente

"Las cifras de la encuesta de población activa conocidas el pasado viernes (5,27 millones de desempleados, el 22,8% de la población activa) corroboran que el verdadero factor diferencial de la economía española en relación con sus pares no es el déficit ni la deuda pública o la debilidad de su sistema financiero, sino la tasa de paro insoportable. (...)

Ese diferencial también se muestra en la comparación con otros países y con las tendencias del paro global. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) acaba de hacer público su informe sobre Tendencias mundiales del empleo 2012 y según el mismo el 6% de la población activa total está en paro: unos 200 millones de personas no tienen puestos de trabajo, de las cuales 27 millones lo han perdido desde que se inició la Gran Recesión.

De los dos centenares de desempleados, el 2,65% corresponde a España, un porcentaje desproporcionado si se tiene en cuenta que nuestro producto interior bruto (PIB) solo representa el 1,7% del total mundial. Esta proporción adquiere tintes de alarma social si las comparaciones las hacemos respecto a los años de la crisis: de los 27 millones de empleos perdidos, 2,7 millones pertenecen a nuestro país, ¡el 10% del total!

¿Qué está ocurriendo? Además de la ausencia de crecimiento económico, de crédito para las empresas y las familias y de las rigideces del mercado de trabajo, habrá que considerar también la calidad de un tejido empresarial que expulsa a tanta gente."           (JOAQUÍN ESTEFANÍA: El empleo, el bien más escaso. El País, 30/01/2012)

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