"Por cada metro cuadrado que el Arzobispado dedica a fines más o menos
religiosos en Santiago, desde la liturgia hasta la sepultura cristiana,
la curia compostelana destina al menos otros tres a la vivienda, el
cultivo de eucaliptos, la explotación de bajos comerciales o la nada de
un solar.
El protagonismo de la catedral en el corazón del casco antiguo
es indiscutible. Su peso en el conjunto del patrimonio eclesiástico,
sin embargo, es solo anecdótico. La Iglesia tiene a su nombre más de 1,1
millones de metros cuadrados en todo el término municipal.
Fincas,
rectorales, pisos, iglesias, casas, escuelas, trasteros, plazas de
garaje, cementerios, suelos sin edificar y hasta un bloque de viviendas
en el ensanche. En total, algo más de 200 propiedades. Lo dice el
catastro. (...)
En un informe del año pasado, la Dirección General del Catastro le
ponía números al patrimonio estrictamente religioso de la Iglesia en
Galicia: 7.691 inmuebles y un valor catastral de 426 millones, cantidad
que hoy por hoy todavía no repercute en los presupuestos municipales.
Los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede de 1979 eximen a la
Iglesia de pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) por estas
propiedades. La gallega es la segunda comunidad con mayor patrimonio
tras Castilla y León y la cuarta según lo que deja de ingresar,
clasificación que lidera Madrid con 1.384 propiedades y 1.190 millones.
Aunque Vigo gana en número, Santiago hace valer su condición de sede de
la "provincia eclesiástica" con los bienes más caros: 91 edificios
religiosos con un valor catastral conjunto de 61,5 millones.
El de uso religioso únicamente representa el 22,7% del patrimonio
inmobiliario que posee el Arzobispado en Santiago. Del total,
equivalente a multiplicar por noventa la planta de la catedral, solo
250.000 metros cuadrados están así calificados en el catastro, junto a
una bolsa de 600.000 de parcelas de uso agrario, otra de 100.000 de
solares, obras de urbanización y jardinería y restos menos importantes
de tipo residencial, industrial, cultural o comercial.
En total, 850.000
metros cuadrados de uso no religioso.
La frontera más clara está en la calificación del suelo: 340.000
metros cuadrados son urbanos y 770.000 son rústicos. Los usos son más
complejos, incluso confusos. (...)
Es falso que el patrimonio eclesiástico sea centenario. No todas las
viviendas tienen tanta solera como algunas casas nobles y la mayoría de
los templos. Las hay antiguas, como las de la calle Carretas, en
aparente estado de abandono, y las hay muy recientes, como las más
céntricas de Fernando III O Santo o San Pedro de Mezonzo o las dispersas
en barrios urbanizados en las últimas décadas, producto de permutas,
compensaciones urbanísticas o adquisiciones directas.
Pisos en García
Prieto o Emilia Pardo Bazán que rondan los 100 metros cuadrados y que
cualquiera compraría por una cantidad que oscila entre los 250.000 y los
300.000 euros. El suelo residencial, pese a todo, solo suma 50.000
metros cuadrados.
Nada, al lado de las 600 hectáreas de fincas rústicas,
algunas improductivas y otras que constan en los informes de la
Dirección General del Catastro como robledales, plantaciones de
eucaliptos o prados y campos de labor." (El País, 06/11/2011)
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