17.2.12

Los fondos de cobertura han estado comprando deuda griega a bajo precio esperando que se les paguen por el total o casi de su valor completo

"En algún momento del futuro cercano Grecia debe partir de cero, no pagar la deuda a la que está obligada. Pero el drama que envuelve los debates en Atenas, Berlín y París muestra que no habrá nada cooperativo en esta suspensión de pagos griega.

Es un concurso sin escrúpulos dominado por la llamada troika: la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

A cada paso, los intereses y derechos de personas de toda Europa se han obviado. Las negociaciones se han llevado a cabo en secreto. Grecia, cuyo gobierno está en manos de un banquero central que no ha sido escogido, está representada por un equipo de políticos y tecnócratas que han actuado de forma lamentable durante la crisis. (...)

La deuda asciende a 200.000 millones €. Aproximadamente la mitad pertenece a griegos -bancos, fondos de la seguridad social y otros– que están situados en primera línea para cargar con los costes de la reducción (el “corte de pelo”). Menos de un cuarto pertenecen a bancos internacionales y una buena parte del resto a Fondos de Cobertura (Hedge Funds).

El trato propuesto por la troika está impulsado por los intereses de los prestamistas, especialmente los bancos internacionales. El valor nominal de la deuda se reduciría al 50%, y el resto de la deuda se reemplazaría por nuevos bonos a largo plazo y a bajo interés, quizás menos del 4%. Los nuevos bonos estarían sujetos a la ley británica, lo que favorece a los prestamistas. (...)


Las pérdidas de los bancos internacionales serían modestas. Incluso así, están buscando la orientación que les ofrezca la tasa de interés más alta, aunque su poder de regatear se ha debilitado debido a la credibilidad del Estado en lo que refiere a liquidez y capital.

El golpe real caería sobre los bancos griegos, los cuales irían de una manera efectiva a la bancarrota. El estado griego está pues desesperadamente buscando nuevos créditos para llenar el capital de los bancos.

Mucha de la esperada reducción de su deuda se vaciaría así inmediatamente. Un golpe cruel también sacudiría los fondos de públicos de la seguridad social y a los pequeños inversores, con pérdidas que probablemente alcanzarán las pensiones y los ahorros.

Mientras tanto, los fondos de cobertura han estado comprando deuda griega a bajo precio esperando que se les paguen por el total o casi de su valor completo.(...)
 Está claro que Grecia tiene muy poco que esperar del proceso de reducción de la deuda liderado por la troika.

Debería tomar las riendas de su mala situación abandonar la charada de voluntarios cortes de pelo. Para ello, necesita una suspensión de forma soberana y democrática declarando inmediatamente el cese de los pagos.

Grecia debería entonces hacer una auditoría pública de sus deudas para decidir qué debería pagarse y cómo. El objetivo debería ser reiniciar el crecimiento económico y evitar la interrupción de los servicios sociales básicos. La deuda debería ser inevitablemente cancelada, incluyendo la deuda oficial que está en manos de la troika, y deberían iniciarse negociaciones con los prestamistas bajo un total escrutinio público. Sólo entonces se podría terminar con esta terrible saga, permitiendo a la sociedad griega realizar los primeros pasos en el largo camino de la recuperación."             (Jaque al neoliberalismo, 02/02/2012, Costas Lapavitsas, CADTM: Para Grecia la suspensión de pagos es la única opción)

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