11.4.12

Los especuladores que compraron deuda española, han decidido venderla para ganar unos buenos euros

"En los mercados se ha reactivado el mecanismo de la profecía autocumplida, esa versión del castizo “tanto va el cántaro a la fuente”. Una exigencia continua de medidas para evitar el rescate, hasta que llega el rescate.

 Pasó con Grecia, con Portugal y con Irlanda: la diferencia es que esta vez pasa con España, la cuarta economía de la eurozona: caza mayor, el efecto contagio sería devastador.

Los inversores retoman la línea argumental, en parte, porque les viene bien: eso hará ganar unos buenos euros a algunos. Y en parte porque hay razones para pensar que la banca está peor de lo que se creía.

“Mucho de lo que pasa es fruto de un movimiento pendular tras meses de mejora “, matiza el analista Juan Ignacio Crespo. “Toca alarmarse por información conocida, que España decrecerá este año.

¿Y quién inicia esa oscilación del péndulo? Parte de los que compraron deuda española, que han decidido venderla para materializar plusvalías”, añade. Crespo cree que para frenar la escalada bastaría con que “Mario Draghi o Angela Merkel recordaran que hay todavía mucha liquidez de las subastas, tres cuartos de billón depositados en el BCE”. Pero ni el presidente del eurobanco ni la canciller alemana están por la labor. (...)

A falta del juicio oficial sobre el drástico ajuste presupuestario, en Bruselas ya hay voces críticas. Se entiende poco que el grueso de los recortes haya caído sobre la inversión —“el principal riesgo parece ser que el Gobierno se haya pasado de largo con la tijera”, aseguran fuentes europeas—, que se justifique el aumento del gasto corriente en las transferencias a las comunidades.

O que se recurra a la amnistía fiscal para generar ingresos, no por motivos éticos, sino porque es como lanzar una moneda al aire. En suma, que no haya nada de lo que aconseja la ortodoxia —subida del IVA, recorte del sueldo de los funcionarios, menos pensiones—, una receta que sí aplicó Zapatero en 2010. Que aquel remedio sirviera de poco es, a los ojos de Bruselas, señal de que fue insuficiente, no de que sea peor que la enfermedad.

El gran problema es que el Ejecutivo de Rajoy, tras atrasar la presentación de los Presupuestos por un cálculo político —las elecciones andaluzas— no consigue despejar las dudas. “España tiene un problema grave de credibilidad”, señala una alta fuente comunitaria, que atribuye a la discutible gestión del Gobierno una parte de la presión que acosa a la economía española."                (El País, 08/04/2012)

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