"Nadie puede decir con certeza cuál va a ser el impacto del impago
griego, pero los analistas estiman que las pérdidas para las
instituciones financieras podrían alcanzar los 400.000 millones de
euros. Eso significa que es posible que el BCE tenga que desplegar
fondos de emergencia para sujetar a los tambaleantes bancos que pudieran
verse desbordados por la marea de tinta roja.
Si el Banco Central se
niega a actuar como prestamista de último recurso o a intervenir con
otra ronda de compras de bonos, las cosas se deteriorarán velozmente
mientras los países golpeados por la deuda se deslizan hacia otra crisis
aún más profunda. Los economistas temen que el virus griego se extienda
a otros países que ya están viéndose golpeados por un alto desempleo,
un crecimiento negativo y progresivos aumentos de la deuda de los
gobiernos.
Un impago en Grecia enviaría un mensaje a los inversores
de que los responsables de la Eurozona ya no se sienten comprometidos
con el euro-proyecto. Si esa creencia enraizara, el éxodo del capital
aumentaría las posibilidades de que la Unión de 17 miembros se
disolviera. Hay ya señales de que este proceso está en marcha y los
bancos de España e Italia están viendo un repunte veloz de retiradas de
sus depósitos. (...)
Hay un documento recientemente publicado por Goldman Sachs sobre lo
que sucederá si la troika (el BCE, la Comisión Europea y el FMI)
suspende sus préstamos a Grecia y el gobierno ya no puede financiar sus
operaciones o pagar salarios. Aquí va un extracto del mismo:
“Este
‘parón’ en los pagos precipitaría una caída inmediata en la actividad
económica, dada la necesidad de cerrar bruscamente el déficit fiscal
primario… Si el gobierno no consigue pagar los atrasos, los suministros a
las compañías del sector público… y los hospitales, se interrumpiría y
su producción y actividades se reducirían. En este contexto, la
inflexibilidad de los salarios griegos causaría un mayor desempleo…
Que
el sistema bancario consiga mantenerse en funcionamiento dependería en
gran medida de la reacción del BCE ante cualquier decisión de la troika
de suspender los pagos a Grecia.” (Límite cero)Así pues, los
bancos cerrarán, la actividad se paralizará y el país se hundirá aún
más en la depresión. Y, sin embargo, esta parece ser la dirección a la
que Grecia se encamina, las medidas de austeridad solo han servido para
profundizar la depresión.
Según Der Spiegel: “La
producción económica se ha reducido en una quinta parte, el desempleo
llega a casi el 22% y el paro juvenil supera el 53%. Las filas de
desempleados crecieron en un 95% entre marzo de 2008 y marzo de 2011”.
Incluso después del “descuento de la deuda” sin precedentes de Grecia,
que rebajó drásticamente en un 75% las reclamaciones sobre los bonos
griegos, la deuda de la nación sigue aún representando un insostenible
160% del PIB.
Lo desesperado de la situación les trae sin cuidado a los
políticos de Frankfurt, Bruselas y Berlín, que parecen estar
preparándose todos ellos para la salida de Grecia de la eurozona.
Los
dirigentes alemanes en particular nunca han sentido que Grecia
perteneciera a la unión monetaria y recientemente han estado haciendo
preparativos para el peor de los escenarios posibles. Aquí va un
extracto del Der Spiegel que explica lo que está sucediendo entre bambalinas:
“Desde
el pasado año, un ‘Grupo de Trabajo para Grecia’ organizado por el
ministro alemán de finanzas Wolfgang Schäuble ha estado desarrollando
una solución ante la posible salida. Aislado del resto del ministerio
alemán de finanzas, el grupo está desarrollando modelos y escenarios
sobre las potenciales consecuencias de esa salida, tanto para el resto
de países de la Eurozona como para la misma Grecia.
La
conclusión más importante del grupo de trabajo es que una gran porción
de la deuda griega está ahora en manos de acreedores públicos, sobre
todo del BCE. Según las autoridades del ministerio de finanzas, los
órganos de control monetario con base en Frankfurt tienen entre 30.000
millones y 35.000 millones de euros de bonos del gobierno griego.
Estos
holdings se volverán peligrosos si Grecia deja de pagar esas deudas al
no recibir más dinero de los fondos de rescate europeos. Por esta razón
es por la que los expertos de la crisis en Berlín han fantaseado con una
solución particularmente astuta al problema. No quieren cancelar
completamente los tramos de los paquetes de ayuda que los griegos
deberían recibir.
En cambio, a propuesta suya, el país se quedaría sin
la porción de la ayuda que debería fluir hacia las arcas del gobierno
para cubrir los pagos de las pensiones, los salarios del sector público y
otros gastos. Pero los miles de millones destinados al servicio de los
bonos en poder del BCE deberían pagarse en una cuenta especial,
evitándole así problemas al Banco Central.
A cambio, el BCE ha señalado
ya su intención de reanudar su programa de compras de bonos
gubernamentales a otros países agobiados por la deuda en caso de que
empiecen a sufrir presiones tras la retirada griega del euro.
El mecanismo supone esencialmente que el European Financial
Stability Facility (EFSF) pague hasta 35.000 millones de euros de la
deuda soberana de Grecia. El último bono en posesión del BCE vence en
2030.” (“Time to Admit Defeat – Greece Can No Longer Delay Euro Zone
Exit”, Der Spiegel)
Así pues, hay un plan en marcha para
abordar la salida de Grecia de la Eurozona. Los políticos alemanes han
hecho cuanto han podido para protegerse y asegurarse que Grecia no se
convierta en el próximo Lehman Brothers. Las contrapartidas y tenedores
de bonos han sido compensados, el BCE está en “stand by” con los
fondos de emergencia, y –si fuera necesario- el banco central reanudaría
sus compras de bonos soberanos para mantener los rendimientos dentro de
un nivel sostenible.
Hay incluso un plan para ayudar a Grecia en la
transición de su vuelta a la dracma, aunque los detalles aún no se han
publicado. Lo único que le queda a Grecia es negarse a cumplir los
acuerdos sobre su rescate, lo que implica rechazar el programa de ajuste
estructural diseñado en el vilipendiado Memorandum de Entendimiento de
43 páginas.
La troika utilizará esa decisión como excusa para cancelar
todos los créditos futuros y echarles a patadas de la Unión.
El
destierro es cuanto le queda a Grecia: porque rechazó recortar aún más
las nóminas y las pensiones, porque gastó “demasiado” en medicinas para
salvar vidas o por que no aceptó levantar las restricciones a la venta
de comida infantil no adecuada, o porque protegió sus empresas de
propiedad estatal, o porque no desmanteló lo suficientemente rápido la
seguridad social ni aplastó sus sindicatos con suficiente brío o subastó
sus tesoros nacionales al capital extranjero en seguimiento del plan
trazado.
Ahora, después de dos duros años de castigos, pillaje y saqueo,
se echará a Grecia de la Eurozona y allá se las compongan como puedan." (Rebelión, 23/05/2012, 'El plan para echar a Grecia de la Eurozona', Mike Whitney,CounterPunch)
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