"Han pasado dos semanas desde la nacionalización parcial de Bankia y
Madrid todavía no ha explicado sus planes para recapitalizar a la cuarta
entidad crediticia de España. Dos semanas es un periodo muy largo para
dejar en el limbo a banco tan importante desde el punto de vista
sistémico. A menos que el Gobierno actúe con rapidez para poner fin a la
incertidumbre, la confianza en su capacidad para gestionar la crisis
seguirá deteriorándose.
Madrid no estaba preparada para asumir el control de Bankia, y
contrató a Goldman Sachs para que le aconsejara sobre las distintas
alternativas, dos días después de que acordara convertir 4.500 millones
de euros de participaciones preferentes en capital.
Es cierto que la
magnitud del desastre de Bankia ha cogido por sorpresa al Ejecutivo, que
no cuenta con muy buenas alternativas. El primer paso es reconocer las
necesidades de capital de la entidad, algo que no resulta sencillo
porque tiene dos agujeros.
El primero tiene que ver con el capital necesario para absorber las
pérdidas derivadas de los créditos. Los préstamos hipotecarios tóxicos
de BFA-Bankia ascenderían a 52.000 millones de euros, de los cuales
menos del 11% estarían cubiertos por provisiones.(...)
El segundo agujero estaría relacionado con el capital retenido por el
grupo. La mayor parte del capital de BFA está vinculado a su
participación en Bankia, que hasta ahora se ha llevado en sus cuentas
con el valor antes de la salida a bolsa de 12.000 millones de euros.
Sin
embargo, el valor de mercado de Bankia a finales de 2011 ascendía
aproximadamente a 5.500 millones de euros y ahora no supera los 2.800
millones de euros. En función de hasta dónde se provisionen esta y otras
participaciones minoritarias, el impacto podría alcanzar los 5.000
millones de euros.
Cuando se sepa a cuánto asciende el agujero, ¿cómo debería cubrirse? Una vez más, no resulta sencillo.(...)
Por otra parte, el ministro tiene que ser consciente de que cualquier
decisión que tome con respecto a Bankia será estudiada al milímetro, por
las implicaciones que pudiera tener para el resto de entidades
españolas.
Si la cantidad total para rescatar al sistema es demasiado
elevada, es probable que el propio Ejecutivo pierda acceso a los
mercados. Lamentablemente, de Guindos no dispone de tiempo suficiente
para evaluar con detenimiento las distintas alternativas. Cuanto más
espere, peor será la situación." (Expansión, 21/05/2012)
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