25.6.12

Los activos tóxicos que, por ejemplo, Bankia puede tener en el ladrillo convierten en tóxicos los créditos que la banca extranjera tiene frente a ella. Son estas entidades europeas o americanas las verdaderamente rescatadas, no solo en el caso de España sino también en el de Grecia, Irlanda o Portugal

"El proceso en su conjunto ha estado lleno de hechos insólitos. La directora del Fondo Monetario Internacional puso en cuestión la solvencia del sistema bancario español y -cosa inédita- aludió claramente, aun cuando no la nombró, a una entidad financiera concreta, Bankia. 

El presidente del Banco Central Europeo, con un lenguaje desusado en los organismos internacionales, censura de forma muy dura la manera en que el Gobierno español ha enfocado la crisis de Bankia. Desde Alemania y desde las autoridades de la Unión se filtra con insistencia el inminente rescate de España, por más que el Gobierno lo negase con parecida insistencia.

 La teórica nacionalización de Bankia se realiza al margen del Banco de España, única entidad que, aun con sus muchos defectos, cuenta con la información y los medios para evaluar la necesidad de capitalización, y sin embargo aparecen en escena los presidentes del Santander, del Bilbao Vizcaya y de Caixabank, que no se sabe muy bien qué pintan en todo este asunto. Se desconoce en realidad quién acaba nombrando al nuevo presidente de Bankia, al que se concede un cheque en blanco para fijar la cifra de ayuda pública necesaria. Cifra que, como es lógico al usar pólvora del rey, se cuantifica por las nubes.

A todo lo anterior hay que añadir que hasta el presidente de EE UU, parece ser que a instancias de Merkel, se presenta de improviso en una rueda de prensa para ocuparse de la pequeña España, país que la mayoría de los americanos no sabrán situar en el mapa, como si de la solvencia de sus bancos dependiese la economía internacional. 

Los principales medios extranjeros, especialmente aquellos que más se identifican con los intereses económicos internacionales, arremeten contra el Gobierno de Rajoy por resistirse a aceptar el rescate. Incluso el Fondo Monetario Internacional adelanta la publicación del informe – “con tanto rigor construido” – sobre la necesidad de recursos del sistema bancario español, con la finalidad de que nuestro país acepte el rescate cuanto antes.
Por mucho que el Gobierno se empeñe en cantar sus excelencias, el rescate no constituye una buena nueva para España. La hacienda pública se echa sobre sus espaldas una deuda de cien mil millones de euros, nada menos que el 10% del PIB, que incrementará el cada vez más abultado stock de endeudamiento público.
Para los ciudadanos españoles nunca puede ser un buen negocio cambiar deuda privada por deuda pública. Aunque precisamente, este trueque constituye una operación muy lucrativa para los acreedores internacionales (bancos alemanes, franceses, ingleses, etc.) de las entidades financieras con problemas, que logran garantizar sus créditos y limpiar sus activos tóxicos; porque los activos tóxicos que, por ejemplo, Bankia puede tener en el ladrillo convierten en tóxicos los créditos que la banca extranjera tiene frente a ella. Son estas entidades europeas o americanas las verdaderamente rescatadas, no solo en el caso de España sino también en el de Grecia, Irlanda o Portugal."            (Attac España, 24/06/2012Juan Francisco Martín Seco )

No hay comentarios:

Publicar un comentario