"Lo que ha sucedido lisa y llanamente es que Mariano Rajoy y su equipo económico se han rendido a las presiones combinadas de las autoridades europeas, el ceño fruncido de Mario Draghi, las advertencias de Christine Lagarde y, en fin, a las observaciones terminantes y nada diplomáticas de Barack Obama. El rescate que Mariano Rajoy consideraba innecesario tan sólo doce días atrás ya es una realidad, después de una rendición política del gobierno. (...)
... resulta difícil de creer que Alemania y sus satélites (Holanda, por ejemplo) concedan una línea de ayuda a la banca española sin aumentar las condiciones de austeridad. (...)
Tampoco hay que olvidar que el FROB está participado por el Estado y, por lo tanto, el Estado es responsable vicario de las consecuencias de la "intervención suave". El hecho de que en los próximos días no aparezcan de forma explícita condiciones de politica económica no significa que no existan. De hecho, es probable que que esas contrapartidas se paguen por adelantado.
El Gobierno parece muy dispuesto a subir las bases imponibles del IVA, no tardará en admitir que el retraso en la edad de jubilación debe aplicarse en el menor plazo posible e introducirá nuevas modificaciones en la reforma laboral." (El País, 09/06/2012)
"Bancos zombis, hombres de negro y un rescate que no se sabe muy bien si es fin o principio del secuestro. (...)
Pero el programa que se ha empezado a diseñar para España sí prevé la entrada en escena de hombres de negro. Para empezar, porque el rescate bancario implicará no solo las auditorías ya encargadas, sino que las entidades rescatadas deberán acatar las inspecciones de la UE, el BCE y la Autoridad Bancaria Europea y nuevos planes de viabilidad. Además, la actual normativa del fondo abre un resquicio para presionar al Gobierno: el país beneficiario deberá mostrar que tiene un plan de política fiscal "sólido".
Y no solo eso. De forma indirecta, Madrid se va a ver mucho más influida a la hora de aceptar como mandatos las sugerencias europeas: la última, por ejemplo, aplicar antes de lo previsto el aplazamiento de la edad de jubilación. "Adelantar la subida del IVA sería un buen guiño", apunta el catedrático Joaquín Maudos.
Los rescates financieros a países suelen implicar al menos una década de penurias: los mercados de financiación se cierran a cal y canto, el capital extranjero huye, los sacrificios sociales se agudizan y agravan la crisis y, de remate, la imagen exterior se hunde. (...)
Mark Weisbrot, del Center for Economic Policy Research, tranquiliza: "El montante económico no creará un problema de deuda pública en España [la afirmación está hecha antes de saber que la ayuda puede llegar a 100.000 millones] este sistema funcionará si las autoridades cooperan". Pero la economía va mucho más allá de las cifras y, a partir del lunes, España se enfrenta a algo tan gaseoso como el estigma por haber pedido ayuda financiera, aunque sea suave, blanda, y un montón más de adjetivos." (El País, 09/06/2012)
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