Francesc Romero, de 28 años, arquitecto con menos de dos años de
cotización en la Seguridad Social, de Mataró, presentó en su CAP el
certificado de “persona sin recursos
"La verdad es que nadie ha sabido decirme a qué prestaciones tendré
derecho a partir del 1 de septiembre, porque los funcionarios, tanto en
la Seguridad Social como en mi CAP, sólo saben de las nuevas
restricciones por los medios de comunicación.
Espero que sea algo más
que las urgencias", explica Francesc Romero, arquitecto de Mataró, de 28 años. "Acabo de descubrir en qué consisten los cambios de los que hablaban. No pensaba que me afectarían".
Una
revisión rutinaria de ficheros, un "refresco de datos", en términos
administrativos, pusieron en rojo su nombre. "Me llamaron de mi CAP
porque llevaba dos meses fuera de norma". Su tarjeta sanitaria
estaba vinculada a su padre, ya fallecido, por lo que él, como
beneficiario, ya no tenía ese derecho.
Y además había superado los 26
años, por lo que no podía serlo de su madre. Y le mandaron al INSS para
inscribirse personalmente como asegurado.
"Llevo siete años trabajando
en diversas cosas y cinco en concreto como arquitecto, pero apenas tengo
acumulados diez meses de cotización y el mínimo para tener derecho es
de dos años", explica. Su trabajo en un despacho ha tenido la modalidad
de convenio de cooperación educativa, como unas prácticas para adquirir
experiencia profesional, pero sin cotizar, sólo con un seguro escolar de
la universidad.
Así que en el INSS, estrenando aplicación
informática ese día precisamente, le ofrecieron un certificado de
"persona sin recursos" para tener derecho a tarjeta sanitaria. "No es
por la reforma sanitaria recién aprobada", aseguran fuentes del INSS.
"Hubiera necesitado el mismo certificado hace un año". En Catalunya no
era necesariamente así hasta ahora. Si uno no ha cotizado y no puede ser
beneficiario de otro asegurado, podía optar por la vía CatSalut.
Esa
vía, que sólo pedía el empadronamiento, se estrenó en el 2010 y trasladó
la universalización de la sanidad pública acogiendo a profesionales
liberales (abogados, arquitectos, ingenieros) e inmigrantes sin contrato
de trabajo ni Seguridad Social. Se podía optar por el papel de "persona
sin recursos" del INSS o por la vía del empadronamiento.
Eso ha cambiado ahora, aunque no se aplicará hasta el 1 de septiembre. Con el nuevo real decreto, los jóvenes que no hayan cotizado nunca y pasen de los 26 años, como Francesc, sólo tendrán la vía "persona sin recursos" para mantener sus prestaciones sanitarias. Los inmigrantes sin permiso de residencia, muchos de ellos por haber perdido su trabajo, quedarán excluidos." (La Vanguardia, 13/06/2012)

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