‘A mi juicio, dos son los responsables principales de nuestra situación
actual: José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. Rajoy tiene
también responsabilidad por sus medidas equivocadas, aunque es cierto
que él no es el culpable principal del origen de una situación que se ha
encontrado’. (...)
Lo primero que tenemos que tener claro es que esta crisis es debida a
la burbuja inmobiliaria que se inicia en 1997, comienza a desinflarse
en 2008 y explota definitivamente en 2010. Algunos nos han querido convencer de que las causas son externas a España.
Por ejemplo, por culpa de las hipotecas basura de EEUU. Eso no es
cierto. La exposición de nuestros bancos al mercado hipotecario
estadounidense era pequeña. Es en el sector inmobiliario nacional donde
se origina la crisis española actual.
A mi juicio, dos son los responsables principales de nuestra situación actual: José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero.
El primero puso las bases para la burbuja y se benefició políticamente
de ella haciéndonos creer en un falso milagro económico que ha acabado
derrumbándose.
El fracaso del aznarismo está simbolizado por la
caída en desgracia de Rodrigo Rato, en otra época todopoderoso
vicepresidente del Gobierno y candidato destacado a la sucesión de
Aznar. Hoy, Rato ha sido imputado penalmente por su gestión al frente de
Bankia.
Zapatero llevó la burbuja hasta sus cotas más altas y siguió
alimentando como nunca el mito del crecimiento español. Según él ya
habíamos superado en renta a Italia y nuestro objetivo debía ser
Francia. En otra de sus frases para la historia nos
dijo que nuestros bancos eran de los mejores del mundo.
Hoy el sector
bancario español está intervenido por la Unión Europea. Es evidente que
Zapatero no tiene futuro como analista económico. Otro de sus mayores
errores fue negar la crisis tirando de eufemismos absurdos intentando
enmascarar una realidad que no le gustaba. Los hechos han acabado por
imponerse a las palabras.
Rajoy tiene también responsabilidad por sus medidas equivocadas, aunque es cierto que él no es el culpable principal del origen de una situación que se ha encontrado.
La clase política utilizó durante años esa burbuja para financiar las
distintas administraciones públicas, en especial los ayuntamientos,
contribuyendo de manera decisiva a una cultura del despilfarro y de la
corrupción inmobiliaria de la que Marbella es solo la punta del iceberg.
Es evidente que el Banco de España ha fracasado estrepitosamente en
su labor de fiscalización bancaria. Los presidentes y consejos de
administración de los bancos y cajas españoles son algunos de los
principales responsables de la crisis.
Ellos fomentaron la burbuja que
negaban dando el 100% de una hipoteca sin apenas garantías,
incluso financiando el 120% del precio de una vivienda para pagar los
muebles, un viaje de novios, el coche y, de paso, una operación de
cirugía estética. Ese acceso casi ilimitado al crédito nos está costando
hoy muchos disgustos.
Los responsables de la crisis no son los ciudadanos normales que se
dedican a trabajar y que suelen pasar apuros para llegar a fin de mes.
Ni los funcionarios, jóvenes o pensionistas. Los culpables son los
políticos, especialmente aquellos que han ostentado altas
responsabilidades, los banqueros y algunos grandes empresarios, sobre
todo los vinculados al sector de la construcción.
Las élites políticas y
financieras han provocado esta crisis por culpa de su avaricia e incompetencia.
Que no nos quieran convencer de lo contrario. Aquí hay unos
responsables claros de lo que está pasando, aunque parece que casi nadie
va a pagar por ello." (lavozdebarcelona.com, 27/07/2012, Roberto Augusto)
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