23.7.12

España está viviendo un proceso acelerado de historia

"... se está llegando a un punto de inflexión donde la gran mayoría del pueblo español observa que se están cambiando las reglas de juego al margen de cualquier tipo de decisión democrática.

Se habla, entonces, de una repolitización de la sociedad… Claro, sin duda. Ocurre que España y Europa han vivido muy bien en esa burbuja que creó la especulación inmobiliaria, en un contexto de sociedades saturadas visualmente, donde tu espejo de la realidad era la lectura que se hacía del propio 
bienestar, y de lo que se contaba en los medios de comunicación. La gente tenía trabajo, consumía.

 De alguna manera, se desentendía de la realidad de un sistema que funciona a golpes de crisis. Gran parte de la población se rehusó, un poco, a la reflexión pese a que había diversos grupos que alertaban sobre la mentira que se estaba viviendo, y es un poco lógico. Entonces, en el corto plazo se ha generado una especie de shock en la población, como plantea Naomi Klein.

¿Cuál es la singularidad del “shock” español?Muchas veces, frente a una crisis, el capitalismo suele tener, como se sabe, una respuesta de corte fascista o bélica. Pero, en España, el movimiento de indignados, 15-M , ha supuesto un adelanto. Ellos armaron una lectura de la realidad que implica una politización o una prepolitización. 

Quiero decir que, de ahora en más, cuando el ciudadano se sienta interpelado a entender que está siendo víctima del sistema puede contar con la experiencia y el discurso probado del 15-M y, por tanto, será mucho menos susceptible a escuchar los cantos de sirena de posiciones de la extrema derecha racista y xenófoba.

Como ocurrió en otros países de la UE... Sí, creo que el 15-M propuso dos premisas correctas en el momento adecuado. 

 Primero, planteó el dilema de la representatividad de la democracia liberal, y llegó a la conclusión de que el actual sistema político no nos representaba. 

Segundo, analizó cuál es la inclusión social en el sistema neoliberal, y dedujo que los ricos eran cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. 

A partir de ahí, señaló quiénes eran los responsables de la hecatombe actual. Responsabilizó al sistema financiero, cuyos miembros más destacados trabajaban para el gobierno y, luego, para los grandes conglomerados empresariales y financieros. 

Entonces, en el momento en que el 15-M señaló a los responsables de esta crisis, ésta se convirtió en una estafa. Con esta comprensión de los hechos, se obtura el discurso oficial que indica que los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.

E imposibilita el discurso del poder financiero que pretende justificar su latrocinio achacándole la culpa a una política abstracta, o suave, hacia los inmigrantes, los países del Sur, los sindicatos, o hacia cualquier actor contrario a los intereses neoliberales. (...)

España está viviendo un proceso acelerado de historia. Por un lado, se esclarecen las responsabilidades que Europa en su conjunto tiene frente a la crisis, pero también se clarifican aquéllas que tienen que ver con nuestra propia idiosincrasia. (...)

Además, se está rompiendo el consenso sobre la propia idea de consenso, es decir, se recupera poco a poco la idea de conflicto y de que las luchas de ayer son los derechos de hoy, y las luchas de hoy son los derechos del mañana.

¿Entonces?Todo ello genera, de alguna manera, un nuevo escenario donde se están cambiando las reglas de juego, las que pueden ser, ahora, reelaboradas por parte de la ciudadanía. Quiere decir que le corresponde a ésta articular un nuevo contrato social. 

Precisamente, se reclama un nuevo pacto social, donde los responsables de una crisis paguen por ella. Se sabe que el Estado está “desconstitucionalizando” el primer artículo de la Carta Magna española; es decir, se está destruyendo el Estado de Bienestar, un Estado democrático y de derecho."            (Rebelión, 23/07/2012, “España reclama un nuevo pacto social”, Cecilia Escudero,    Revista Debate)

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