24.7.12

La élite económica mundial evadió 17 billones de euros entre 2005 y 2010

"Un informe de la Tax Justice Network denuncia cómo los bancos privados favorecen la fuga de capitales a paraísos fiscales. Algunos países en vías de desarrollo habrían podido pagar toda su deuda externa con el dinero evadido de sus arcas en 30 años. (...)

Entre 2005 y 2010 la élite económica mundial consiguió evadir al menos 16,7 billones de euros en paraísos fiscales --25,6 según la estimación más pesimista--, lo que supera con creces al Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU y Japón juntos.

El informe, difundido por el dominical británico The Observer, y elaborado por el exdirector económico de la consultora Mckinsey, James Henry, revela el modo en que al menos esos 16,7 billones han conseguido escapar de todos los controles fiscales nacionales y han ido a parar a países como Suiza o las Islas Caimán con la ayuda de los bancos privados.(...)

Según el documento, los 10 bancos más importantes del mundo -entre los que se encuentran el UBS, el Crédit Suisse y Goldman Sachs-, gestionaron sólo en 2010 unos 5 billones de euros, casi tres veces más que hace cinco años (1,9 billones). 

Según las investigaciones de Henry --que cuenta con datos del Banco Mundial, las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional y los bancos centrales-- uno de los puntos más devastadores del informe es que en el caso de algunos países en vías de desarrollo, todo el capital fugado desde los años setenta serviría para cancelar por completo su deuda externa.

 Otro de los puntos llamativos del estudio es el dedicado a los países productores de petróleo. Según Henry, la élite que controla el negocio de los hidrocarburos se ha cuidado mucho en los últimos años de hacer desaparecer su riqueza en cuentas de bancos con sede en paraísos fiscales en lugar de invertirlos en sus respectivos países. 

En Rusia, por ejemplo, se calcula han volado al menos 640.000 millones de euros desde principios de los años noventa.

Arabia Saudí y Nigeria serían otros ejemplos de petrodólares desaparecidos. Según el informe, desde mediados de los setenta han desaparecido 252.000 millones de euros del primero y 251.000 del segundo. 

"El problema es que los fondos de estos países los maneja un pequeño grupo de individuos muy ricos, mientras que la deuda la pagan los ciudadanos de a pie a través de sus gobiernos",  subraya el informe.

Para la Tax Justices Network, este tipo de transacciones financieras son un síntoma de que los estudios sobre desigualdades económicas en determinados países no son nada fiables. Según sus cálculos, 6,3 billones de esos capitales evadidos pertenecen a 92.000 personas, lo que significa el 0,001% de la población mundial. 

"Estas estimaciones revelan que la desigualdad es mucho peor de lo que muestran las estadísticas oficiales, pero los políticos siguen pensando en que pueden ir transfiriendo por goteo la riqueza a la gente más pobre" explicó al diario John Christensen.

 La situación se vuelve también extremadamente injusta en los países avanzados que con la crisis económica mundial han optado por reducir el gasto público y recortar salvajemente la inversión en políticas sociales para tratar de cuadrar las cuentas. 

Segun el estudio, si los gobiernos consiguieran tasar al 30% el 3% de rentabilidad al año que se calcula que dan los casi 17 billones evadidos, obtendrían unos ingresos en torno a los 155.000 millones, mucho más de lo que invierten los países ricos en ayuda al desarrollo anualmente."           (Público, 23/07/2012)



"No hacía falta que el ex economista jefe de la consultora McKinsey, James Henry, elaborase el más exhaustivo informe hasta la fecha sobre los paraísos fiscales para que nos oliésemos adónde han ido a parar las astronómicas cantidades que se han ido sustrayendo de las arcas públicas durante los últimos años, hasta que Montoro ha podido decir aquello de “no hay dinero”… para los pobres, claro

Pero esa investigación, encargada por Tax Justice Network (Red de Justicia Fiscal) nos ha dejado de piedra al descubrir que el monto total de la defraudación fiscal de las grandes fortunas, y las aún mayores compañías y entidades financieras, ascendió en cinco años (2005-2010) a una escalofriante cifra que supera ampliamente la suma de los PIB de EEUU y de Japón juntos.

Tampoco nos sorprende que Suiza y las Islas Caimán sean las guaridas preferidas por esos piratas para enterrar su botín, pero una vez más indigna la absoluta impunidad otorgada por nuestros gobiernos a la gran banca internacional cuyos abusos nos han precipitado al abismo: los diez mayores bancos privados del mundo (y no sólo los suizos, como UBS, sino también los de cabecera del Gobierno Rajoy, como Goldman Sachs, al que ha confiado el diagnóstico de Bankia) participan tan activamente en la administración de ese fraude global que sólo en 2010 gestionaron el equivalente a cuatro veces el PIB de España, es decir casi el triple que cinco años antes cuando aún no había estallado la crisis económica planetaria.

Vamos, que mientras el mundo entero se sumía en una recesión acelerada, las sociedades se empobrecían, los trabajadores perdían prestaciones sociales y derechos laborales, los gobiernos clamaban que sus ciudadanos habían vivido por encima de sus posibilidades, y en sólo ocho países occidentales (incluida España) se esquilmaba a los contribuyentes para entregar 1,2 billones de dinero público a la banca, esta última estaba multiplicando su negocio por tres. 

Claro que después declaraba pérdidas insostenibles, pero vistos los tejemanejes que van saliendo a la luz a medida que nos arruinan es más que difícil creerse sus cuentos… quiero decir, cuentas.

Una vez más, el caso español es diferente… para peor. Es de dominio público que España bate récords de manejo de dinero negro, puesto que casi las dos terceras partes de todo el efectivo en manos de los españoles está en billetes de 500 euros; precisamente los que jamás vemos circular en la economía real cotidiana de esos mismos ciudadanos. Ni más ni menos que 111 millones de billetes de 500… que nadie ve nunca. Bueno, seguro que alguien los ve, pero no creo que sea usted, querido lector.

Así que el Parlamento Europeo no hace más que lamentarse de que nuestro Gobierno no facilite datos fiables sobre la economía sumergida y el fraude fiscal en España. En su informe de julio de 2008, la Eurocámara estimó que las pérdidas globales (directas e indirectas) de ingresos fiscales originadas por el fraude fiscal se sitúan en Europa entre los 200.000 y los 250.000 millones de euros anuales. Pero no pudo dar datos precisos sobre nuestro país.

Eso sí, los eurodiputados concluyeron que en esa liga España también es campeona: el dinero en metálico supone el 10% del PIB (el doble del nivel medio en la UE) y las transacciones que evaden el control del fisco ascienden a entre el 20% y el 25% del PIB, nuevamente duplicando la media europea. 

Una sencilla ecuación, empleando los datos conocidos de Producto Interior Bruto y presión fiscal media, permite calcular que las cantidades no ingresadas por Hacienda cada año suman alrededor de 70.000 millones de euros.

¡Qué casualidad que esa cifra sea casi igual que la cantidad de dinero que ahora el Gobierno del PP quiere quitar a los contribuyentes para “sanear” a la banca!"          (Público, 23/07/2012)

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