30.7.12

Privatizaron toda el área territorial del antiguo aeropuerto de Ellinikó para satisfacer las ambiciones de algunos millonarios chinos de poseer una vivienda en Grecia

"A mi juicio, hablar del problema griego como si se tratara de un referéndum entre euro y dracma representa una visión muy reduccionista. (...)

La moneda constituye solo un detalle, la capacidad adquisitiva de los griegos se vería mermada bien con el euro, bien con el dracma. Lo que hacen las entitades acreedoras es un verdadero chantaje: desean que el País heleno siga perteneciendo a la zona euro para que su deuda engorde cada vez más y puedan, de esta forma, meter mano sobre sus recursos naturales y económicos y los hechos acometidos por el gobierno tripartito liderado por Antonis Samarás van en esta dirección.

 Recientemente el ministro de Finanzas Ioannis Stournaras dio una entrevista al diario ateniense “Kathimeriní” en la que otorgó su aprobación a la privatización de toda la area territorial del antiguo aeropuerto internacional de Ellinikó para que se satisficieran las ambiciones de algunos millonarios chinos de poseer una vivienda en Grecia. 

Toda esa zona sería transformada en un barrio de lujo para personas con elevado poder adquisitivo. También los alemanes tienen todo el interés para mantener Grecia atada al euro: el vice-canciller Philipp Roesler quiere favorecer inversiones y la llegada de empresas de su País al Peloponneso para producir aceite de oliva y pretende transformar las islas del Mar Egeo en “reservas” para ricos que puedan disfrutar de su pasión por el golf. Entonces, ¿esto sería desarrollo? ¿Quienes gozarían de los beneficios? Quieren hacer de Grecia un País vacacional para la élite mundial. 

Hasta la fecha, nadie ha hablado de economía sostenible, de desaparición de las relaciones de mutua dependencia entre los ciudadanos y la política, de reducir el gasto administrativo y, en consecuencia, la burocracia asfixiante. Son problemas que no interesan a nuestros gobernantes ni a una parte considerable del pueblo griego porque lo que les apetece es continuar mamando del Estado. (...)

El movimiento de los indignados helenos, surgido a raíz de las movilizaciones españolas de Mayo de 2011, no es nada más que un reflejo de las contradicciones existentes en el tejido social del País. Los griegos reaccionaron a la políticas de ajustes salvajes mediante la culpabilización de la clase política y financiera local, de las entidades acreedoras y del gobierno de Ángela Merkel. 

Así, los ciudadanos de a pia se han considerado las “víctimas sacrificiales” y no quieren tomar en consideración su enorme contribución a la ruina del país. Sin duda, ha sido una manera de actuar que ha denotado, una vez más, la profunda inmadurez del pueblo, incapaz de hacer autocrítica. Quienes expresaban una opinión diferente venían siendo tachados de “enemigos de la patria” o “sostenedores de la Troika”.

 La ciudadania griega se ha manifestado, algunas veces de forma muy combativa, cuando el gobierno ha empezado a tocar los bolsillos de todos. Durante el periodo de “bonanza” muy pocos protestaban contra la corrupción cada vez más galopante, el enchufismo cada vez más descarado, la contaminación del sistema judicial y la impunidad de la clase dirigente. De hecho, existe una ley sobre la “responsabilidad de ministros” que, en pocas palabras, establece la irresponsabilidad de los mismos.

 Esta era la Grecia del gobierno socialista de Kostas Simitis que promovió la política de “modernización” en la que se suponía que para el País llegara una nueva “época de oro” que culminara en los Juegos Olímpicos de 2004, la “fiesta de todos”. La única preocupación de los griegos, entonces, era la de colocarse como sea en la Administración del Estado. 

Sin duda, pocos vislumbraban los efectos destructivos de la política del pan para hoy, hambre para mañana hasta que, a finales de 2009, comenzó a producirse el “crack económico”. Desde entonces las calles se han llenado de manifestantes que hasta increparon a los políticos en actos públicos o ante sus casas, pero era tarde, demasiado tarde. Ya habían decidido vender el país y ahora todos sufrimos las consecuencias. (...)

- ¿Qué se está jugando Grecia en estos momentos?

En realidad, Grecia se juega muy poco puesto que el Estado y todos sus servicios, ahogados por deudas impagables, ya han desaparecido. El artículo 14 del primer Memorándum preveía la pérdida de la soberanía jurídica – en lo que atañe a la aplicación de este tratado internacional - que se trasladaría a los Tribunales de la Unión Europea y la regulación de los correspondientes asuntos – impagos y controversias - según el derecho británico. 

El apartado 5 de dicho artículo hasta establecía que el Estado tuviera que renunciar a su propio patrimonio irrevocablemente y sin condiciones en caso de que el programa no fuese respetado. El Colegio de Abogados de Atenas presentó un recurso de inconstitucionalidad al Consejo de Estado – el Tribunal Constitucional en Grecia – que fue desestimado. 

El segundo Memorándum en su artículo 13 ponía algunas relevantes modificaciones, ya que los Tribunales competentes en relación a su aplicación serían los del Gran Ducado de Luxemburgo. Además, también el Banco de Grecia venía obligado a renunciar a todo su patrimonio en los supuestos anteriormente explicados.

 Ni siquiera la Administración helena puede operar con autonomía, puesto que está sometida a controles periódicos por la “Task force” de la Unión Europea liderada por el alemán Horst Reichenbach.

-Y ello afecta a los activos del país.

Todo el patrimonio público está siendo vendido a precios de saldo. Deutsche Telekom posee la mayoría de las acciones de la telefónica estatal (OTE). Hochtief, otro coloso alemán que según las fuentes tiene una deuda de unos 400 millones de euros con el Estado griego, gestiona una parte importante del aeropuerto internacional de Atenas. Para salvar sus escaños están dispuestos a deshacerse también del suelo. Sólo queda una lucha incesante para recuperar nuestra dignidad y lo que de verdad nos pertenece.

- ¿Cuáles con las medidas necesarias que debería tomar Grecia para enderezar su futuro?

Grecia necesita remedios mucho más drásticos que España. Ha llegado la hora de formatear el sistema, ya que la podredumbre es el factor dominante en la Administración del Estado. PASOK y Nueva Democracia han querido chantajear a los ciudadanos, ofreciéndoles una plaza pública a cambio de votos y mediante este método fraudulento obtenían – hasta 2009 – el 80% de los sufragios.

- El clientelismo que todo lo afecta.

Sí, la burocracia asfixiante, la corrupción endémica..todo ha afectado notablemente al progreso económico de la Nación. Recientemente, un informe de Léandros Rakintzís, inspector jefe de los servicios públicos, ha evidenciado casos espeluznantes que atañen especialmente a funcionarios de Hacienda que chantajeaban a entidades para embolsarse 175.000 euros, además de funcionarios en activo que cobraban el subsidio por desempleo, muertos que recibían su jubilación (...)

No olvidemos que también los partidos, el PASOK y Nueva Democracia, para seguir estas políticas que han llevado a Atenas a la ruina, han contraido unos 130 millones de euros de deudas con los bancos y están en peligro de extinción, electoral y financieramente . El trabajo de reconstrucción será muy largo. Se necesita, en primer lugar, una renovación de las conciencias para que se puedan recomponerse las piezas del mosaico."        (Colectivo burbuja, 29/07/2012, ENTREVISTA A ANTONIO GIOVETTI)

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