19.9.12

‘Estamos viendo cómo llega este tsunami y lo único que me propones es que nos planteemos qué bañador nos vamos a poner’

"Cuatro años después del colapso de Lehman Brothers, los contribuyentes de todo el mundo tendremos que seguir pagando las consecuencias de esa colosal estafa financiera porque nuestros gobiernos continúan demorando la entrada en vigor de regulaciones que impidan que los costes del hundimiento de un gigante bancario tengan que ser pagados con fondos públicos.

 En todo este tiempo de continuas promesas de “refundación del capitalismo”, sólo EEUU, Suiza y Reino Unido (este último, el mes pasado) han diseñado planes de contingencia para evitar que desastres como el de Bankia acaben siendo costeados por las arcas del Estado.

 Pero como el resto de los países ricos no están por la labor, esos proyectos de prevención de nuevos cataclismos económicos quedan en papel mojado, ya que la inextricable interrelación del sistema globalizado inutiliza cualesquiera medidas que se adopten a escala nacional, aunque las tome la mayor de las superpotencias. 

Y son precisamente los miembros de la tambaleante Eurozona, que tanto insisten en castigar a la población con recortes y austeridad, los que han bloqueado todo avance en ese camino de protección del dinero de los ciudadanos frente a los desmanes de banqueros y especuladores.(...)

 En resumen, tras cuatro años de penurias y promesas vacías, estamos exactamente igual de inermes ante los peligros de la codicia de los especuladores que cuando estalló la crisis.(...)

Hoy, los economistas apuntan a aquella revocación de la ley Glass-Steagall como el origen de la nefasta desregulación financiera que permitió el casino bursátil de los derivados y las subprime, cuyas consecuencias todavía estamos pagando. 

Claro que Phil Gramm nunca tendría motivos para quejarse, ya que después de su maniobra parlamentaria para beneficiar a Citigroup fue premiado con un altísimo cargo directivo en la madre de todas las entidades financieras: la Unión de Bancas Suizas (UBS). 

Hace cuatro años, la actual directora del FMI, Christine Lagarde, advirtió al entonces secretario del Tesoro de EEUU, Henry (Hank) Paulson, de que si permitía el hundimiento de Lehman Brothers se produciría un colapso financiero global. Largarde, que era en 2008 la ministra de Economía y Finanzas de Francia, confesaría después en el documental Inside Job: “Recuerdo claramente que le dije a Hank:

‘Estamos viendo cómo llega este tsunami y lo único que me propones es que nos planteemos qué bañador nos vamos a poner’.” La respuesta de su buen amigo Paulson fue: “Estamos estudiando cuidadosamente la situación y la tenemos bajo control”.                 (Rebelión, 18/09/2012,

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