26.10.12

"EEUU debe una disculpa al mundo": las trampas de Wall Street

"La obra de Michael Lewis, Boomerang, se ha convertido en un fenómeno editorial. Su idea es responder a la pregunta de ¿quién gana en esta crisis? Es más, ¿quiénes se han beneficiado mientras el resto del mundo se iba al garete?

Todos los ejemplos que pone el autor en su obra tratan de personas, no de mercados.(...)

 Hay cifras, evidentemente, pero Lewis mantiene las matemáticas en la mínima expresión, y sólo presenta estadísticas cuando resultan claramente reveladoras. Por ejemplo, cuenta que el total de la deuda mundial -pública y privada- se duplicó entre 2002 y 2008, pasando de 84 a 195 billones de dólares.

 Pasa lo mismo con los diálogos de su libro. Cuenta cómo un banquero le dijo a un desventurado inversor que se ahogaba en la deuda hipotecaria: "No tienes más salida de esta piscina que a través de mí, y cuando pidas la toalla te voy a sacar los ojos". (...)

¿Por qué ha tenido lugar la crisis financiera? Ésta sí que la responde. Sus raíces, dice, están en el hecho de que las economías occidentales no han logrado crecer y crear una prosperidad aún mayor.

 "La sociedad europea y estadounidense se basa en la premisa de la creencia en la movilidad social, que a uno le va a ir mejor que a sus padres. Esto ya no es verdad. Las perspectivas para mis hijos no son tan buenas como lo fueron para mí. Probablemente para sus hijos sea lo mismo".

"Lo que los bancos y las personas hicieron en los años previos a la crisis fue una respuesta a lo que en esencia era desesperación de la clase media. La gente encontró -o al menos creyó haberlo hecho- nuevas formas de sacar dinero, digamos, de sus casas. 

La gente tomaba dinero a préstamo en lugar de hacer dinero porque no podía hacerlo de la misma forma que antes lo había hecho y sus padres antes de ellos. Durante un tiempo funcionó verdaderamente bien. Pero después se puso en evidencia la mentira". (...)

¿A quién, o qué, echa la culpa por los aparentemente inacabables infortunios financieros del mundo? "Las huellas de EEUU se encuentran por toda la crisis. En cada país al que voy encuentro alguna historia del pernicioso comportamiento de las empresas.

 Wall Street incentivó gran parte de unos comportamientos verdaderamente malos. Podría haber sido un freno para el sistema. Podría haber ralentizado las cosas, pero más bien lo que hizo fue acelerarlas".

Destaca la forma en que empresas de Wall Street disfrazaron deliberadamente montones de hipotecas basura como inversiones calificadas con triple A y se las vendieron a los bancos alemanes.

"Las empresas de Wall Street invirtieron mucha energía en venderle una basura a Alemania que sabían que Alemania no debería haber comprado jamás. Los alemanes fueron expoliados de todas las formas posibles por los banqueros de inversión de Estados Unidos".

Después, están las argucias griegas de Goldman y los chanchullos de Merrill Lynch en Irlanda. Podría seguir, pero concluye diciendo: "Estados Unidos le debe una disculpa al mundo".             (El Economista, 15/12/2012)

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