"Una de las principales propuestas de los colectivos que se oponen
al pago de la deuda es la realización de auditorías ciudadanas. ¿En qué
consisten? ¿Cuáles son los referentes?
Las auditorías
ciudadanas suponen impulsar un movimiento para abrir los libros de las
cuentas públicas del estado, comunidades autónomas y municipios, con el
fin de averiguar qué partidas proceden de la corrupción, el despilfarro y
que, en definitiva, no han beneficiado a la población; una vez
determinadas estas partidas, se trata de considerarlas ilegítimas
y anular el pago.
Uno de los principales referentes lo constituye el
gobierno de Rafael Correa, en Ecuador, quien en el año 2007 promovió una
auditoría pública, con la participación de movimientos sociales y
expertos, que duró varios meses y derivó en un informe.
Entonces el
ejecutivo decidió no abonar una parte de la deuda, cantidad que se
destinó a servicios sociales, sobre todo salud y educación. Pero éste es
un caso singular.
¿En qué sentido?
Debe
recordarse que Correa accedió al poder con el apoyo de los movimientos
sociales. Además, es economista y ocupó la cartera de Economía en un
gobierno anterior; ya en ese momento se enfrentó a los acreedores porque
pretendía derivar las rentas petroleras de Ecuador a servicios
sociales, no al abono de la deuda.
Correa acabó dimitiendo y, una vez
como presidente, promovió las auditorías contra el pago de la deuda. Se
trata, sin duda, de un buen referente para el movimiento y el ejemplo
más actual.
¿Existen otros casos, tal vez menos conocidos?
Hay otro ejemplo que precisamente en estas fechas deberíamos recordar.
La cancelación de una parte de la deuda alemana tras la Segunda Guerra
Mundial, en virtud de los Acuerdos de Londres de 1953.
Fíjate en el
agravio comparativo respecto a Grecia, tal como explica Eric Toussaint.
Porque Alemania también se benefició del Plan Marshall y tenía el
control sobre su propia moneda, el marco. Otro ejemplo de manual .
Cuando Estados Unidos invadió Irak en 2003, había un interés muy claro
de las compañías privadas en explotar el negocio del petróleo. De
acuerdo con estos intereses, Estados Unidos negoció con el club de París
(que reúne a los países acreedores más ricos del planeta) la
cancelación de la deuda pública de Irak.
Acabó anulándose el 80% de la
deuda pública iraquí. Es más, llegó a utilizarse el concepto de deuda odiosa , que pronto se retiró para que otros países no hicieran uso del mismo.
¿Hay que mirar a Islandia?
Islandia es un pequeño país, de unos 300.000 habitantes, que se ha
erigido en paradigma por diferentes motivos. En primer lugar, como
modelo de crecimiento económico neoliberal. En este punto el fracaso ha
sido rotundo. Pero también nos sirve como ejemplo de lucha social frente
al rescate de los bancos y frente al pago de la deuda privada por parte
del estado.
Se ha trabajado, y esto resulta muy positivo, para la
elaboración de una nueva constitución con participación ciudadana;
además, se ha promovido el juicio de altos responsables políticos
implicados en quiebras y corrupción. Ahora bien, no hemos de idealizar
el caso islandés. El país sigue sometido todavía a las directrices del
FMI y sus acreedores.
¿Qué otra medidas proponéis como complemento de las auditorías ciudadanas?
Por ejemplo, la expropiación de bancos para transferirlos al sector
público bajo control ciudadano; Instaurar una verdadera justicia global
europea y una justa redistribución de la riqueza, además de prohibir los
paraísos fiscales y gravar con dureza las transacciones financieras.
También planteamos luchar contra el fraude fiscal masivo de las grandes
empresas y los más ricos; disciplinar los mercados financieros,
principalmente mediante la creación de un registro de propietarios de
títulos y la prohibición de ventas al descubierto; reducir de modo
notable el tiempo de trabajo para crear empleos, pero con aumento de
salarios y pensiones; socializar las numerosas empresas y servicios
privatizados en los últimos 30 años; y plantear una asamblea
constituyente de los pueblos para otra Unión Europea.
El caso español. ¿Qué responsabilidad tiene el sector financiero y, por extensión, el endeudamiento privado en la actual crisis?
En este punto la gente ha de tener las ideas muy claras. El origen de
la crisis, como se ha repetido hasta el infinito, está en el
endeudamiento privado, no en la deuda pública. De hecho, el estado
español cumplía los objetivos de Maastricht en cuanto a déficit y
endeudamiento públicos cuando la crisis estalló.
Alemania, por ejemplo,
no cumplía con estos indicadores. Si en el estado español se ha dado un
incremento de la deuda pública, ha sido, en buena medida, por el rescate
del sector financiero.
Hay una idea central en este sentido: se está
transfiriendo al sector público, es decir, a todos los ciudadanos, los
riesgos que emprendieron banco privados y cajas de ahorro durante la burbuja inmobiliaria .
A grandes rasgos, ¿mediante qué mecanismos se produce esta transferencia?
Cuando recortan salarios y servicios sociales es porque ha de pagarse a
los acreedores privados. Cuando se rescata el sector financiero,
pongamos el caso de Bankia, las deudas de las entidades privadas las
asume el pueblo en forma de recortes en educación, salud y servicios
sociales. Éste es el principal mecanismo de transferencia del sector
privado al público, muy simple y directo, pero que mucha gente todavía
no ha llegado a entender. Los casos de Irlanda y España son dos buenos
ejemplos.(...)
Pero suele afirmarse que los ciudadanos del sur han vivido “por encima de sus posiblidades”
Ésta es una de las muchas mentiras mediáticas que debemos desmontar. Lo
cierto es que hace décadas que se reducen los impuestos a las empresas
privadas y las rentas altas, mientras se recortan los servicios
sociales.
Es un proceso de largo aliento, característico del
neoliberalismo de la década de los 80, que consiste en la transferencia
de rentas del trabajo a rentas del capital.
Lo de “vivir por encima de
nuestras posibilidades” no es más que uno de los grandes ejes del
discurso mediático, que pretende culpabilizar a la gente por la crisis,
con un único fin: que acepte sin rechistar la realidad de los recortes.
En
los presupuestos del estado español de 2012, está previsto el pago de
unos 40.000 millones de euros sólo por los intereses de la deuda
pública. ¿Genera esto una espiral enloquecida, por la cual la deuda
nunca deja de crecer?
Así es, se produce un efecto “bola de
nieve”, pero no es algo exclusivo, ni mucho menos, del estado español
ni de la periferia europea. Hay países africanos y del sureste asiático
que han reembolsado varias veces su deuda. Puede que incluso lo hicieran
hace décadas y que, a pesar de ello, deban todavía una cantidad
superior al monto inicial.
Según cifras de 2009 y en términos globales,
los países en desarrollo desembolsaron el equivalente a 110 veces lo que
debían en el año 1970, pero mientras tanto su deuda se multiplicó por
50.
Además, 2009 fue el primer año (desde 1993) en que la transferencia
neta sobre la deuda externa pública (la diferencia entre los préstamos
recibidos y los reembolsos totales) fue positiva, es decir, los estado
desembolsaron menos de lo que recibieron en nuevos préstamos. Otro dato
contundente sobre las citadas transferencias. Ente 1985 y 2009 arrojaron
un saldo negativo de 666.000 millones de dólares." (Rebelión, 11/10/2012, Enric Llopis)
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