"Lo que debería ser prioritario no es ayudar a los bancos privados (que
hasta ahora no están proveyendo crédito, a pesar de tener mucho dinero),
sino ayudar a los Estados y a las personas y empresas endeudadas.
Un
paso positivo sería que el BCE comprara deuda pública de sus Estados en
el mercado primario y a largo plazo (diez años), tal como ya hace el FRB
en EEUU, una intervención de gran importancia y que el BCE no hace. Tal
compra protegería la deuda pública de los Estados de la Eurozona
(incluida España) de la especulación por parte de los mercados
financieros.
Los pasos que el BCE acaba de indicar que estaría dispuesto
a hacer (comprar deuda pública a corto plazo, a un máximo de 3 años, y
en el mercado secundario) son pasos insuficientes para salir de la
recesión (...)
Lo que se requiere con gran urgencia para salir de la crisis es
precisamente lo opuesto, es decir, que se desarrollen políticas públicas
expansivas orientándolas a crear empleo y aumentar la demanda
doméstica. El mayor problema económico (además de humano y social) en la
Eurozona es el desempleo, realidad ignorada por las autoridades
públicas de la Eurozona.
El mayor crecimiento de EEUU se debe
precisamente al estímulo expansivo que, aún siendo insuficiente para
cubrir el enorme agujero creado por la explosión de la burbuja
inmobiliaria de aquel país, ha facilitado un mayor crecimiento económico
y mayor producción de empleo.
Y precisamente este énfasis en políticas
expansivas, de creación de empleo, es lo que se necesita (tal como está
proponiendo la Federación Europea de Sindicatos), propuestas marginadas
en las estructuras de poder de la Eurozona, consecuencia del excesivo
dominio de la banca en la gobernanza de tal grupo de países.
Una última observación. Como si no fuera
suficiente la enorme cantidad de ayuda pública que ha recibido el
sistema financiero español, influida la banca, la tercera reforma
financiera aprobada por el PP, con el apoyo de CiU, refuerza esta ayuda
con el consiguiente argumento “de que tal ayuda dará confianza a los
mercados financieros”, el argumento que se ha utilizado por ambas
formaciones políticas para aprobar toda una serie de leyes que han
beneficiado a los poderes financieros a costa de los intereses de las
clases populares.
En tal reforma no hay ninguna provisión directa que
ayude a los usuarios de la banca endeudados hasta la médula ni a los
medianos y pequeños empresarios, también profundamente endeudados. Una
vez más, los nacionalistas conservadores y neoliberales a ambos lados
del Estado (los españoles y los catalanes) que argumentan enfrentarse
en defensa de sus naciones, coinciden en la defensa de los intereses de
clase, que la agitación de banderas intenta ocultar.
Ni que decir tiene
que en Cataluña los medios de información y persuasión públicos,
controlados, y abusivamente instrumentalizados por CiU, mantendrán un
silencio ensordecedor sobre tal alianza.
Como también está guardando un silencio
ensordecedor sobre la enorme contradicción del Presidente Mas cuando
pide, por una parte, que se respete la demanda popular de hacer un
referéndum sobre la independencia de Cataluña, basado en un principio
democrático, indicando que lo que diga el pueblo catalán debe hacerse, y
por otra parte, llevar a cabo políticas totalmente opuestas a lo que
prometió en su oferta electoral, tal como también ha estado haciendo el
gobierno PP. Me parece bien (y así lo pedí antes de que CiU así lo
pidiera) que el pueblo catalán pueda ejercer el derecho de
autodeterminación.
Pero me parece muy mal que los gobernantes hagan lo
contrario a lo que prometieron, desoyendo al electorado que les eligió.
Las críticas que se están haciendo al gobierno Rajoy por faltar a sus
promesas aplican también al gobierno Mas. Sería interesante que el
referéndum que se estaba pidiendo en España en las movilizaciones de
Madrid también se pidiera en Cataluña: un referéndum que consultara al
pueblo catalán si está o no de acuerdo en que se lleven a cabo tales
recortes, recortes para los cuales no hay ningún mandato.
Y podría
añadirse en este referéndum si están también de acuerdo con los votos de
CiU en las Cortes Españolas de apoyo a las políticas económicas y
sociales del PP (que tampoco estaban en su programa electoral) y la
reforma fiscal del PP (que tampoco estaba en su programa electoral),
medidas todas ellas que afectarán negativamente a la calidad de vida y
bienestar de las clases populares de Cataluña y de España." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 18 de septiembre de 2012, en www.vnavarro.org, 18/09/2012)
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