"Es curioso que siempre se culpe al sector público de todas las desgracias del
país, olvidando que cuando se penaliza a la ‘marca España’ no sólo se
saca los colores a los administradores públicos (con razón), sino
también a los privados.
Incluso se ignora que una parte muy importante
de la descomunal deuda exterior que tiene este país -960.000 millones de euros- es de origen privado.
Y en particular de algunas de esas grandes empresas que cacarean a los
cuatro vientos la necesidad de que el Gobierno pida al rescate.
El
gran problema de la economía española no es que entre en barrena el
sector público -el 20% del PIB en términos de consumo-, sino que la
crisis del Estado haya contaminado al conjunto del sector privado
de tal manera que este sea incapaz de sobrevivir sin esa red clientelar
que durante años ha protegido sus negocios.
Por supuesto que hay algunas anomalías históricas como Inditex o Mango, que han crecido sin mirar todos los días el BOE.
Pero, ¿dónde están ahora esos grandes empresarios que se pavoneaban de
sus negocios mientras se ponían sueldos estratosféricos ‘de mercado’,
como el impúdico Cebrián?
Los florentinos se han quedado desnudos, como el emperador, sin el paraguas del Estado. Son sólo farfolla con una deuda de más de 240.000 millones de euros, tan sólo en el caso del Ibex. (...)
Un país sometido a élites políticas y económicas que han llevado a
España a la ruina en defensa de sus propios intereses. Sin duda porque
las instituciones no han funcionado.
Sin duda por un déficit democrático
que convierte al aparato del Estado en una simple pantomima al
servicio de los poderosos. Sin duda por una endogamia que lastra el
crecimiento y que ha dejado al país sin modelo productivo." (El Confidencial, 14/10/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario