"La dirección de Roca, siguiendo la lógica enfermiza de maximización de
los beneficios empresariales quiere dar un paso más deslocalizando su
factoría de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) a países con salarios y
condiciones laborales más precarias, es decir, pretende aumentar sus
lucros a costa de ahorrar en costos laborales y, por tanto, del salario y
del medio de vida de cientos de familias. (...)
En nuestro país, para solucionar los problemas de cierres de empresas
y fábricas se suele recurrir a soluciones con consecuencias muy dañinas
para los trabajadores, normalmente basadas en la aceptación de despidos
masivos (EREs), en vergonzosas prejubilaciones y/o en cierres con
indemnizaciones que son pan para hoy y hambre para mañana.
Ninguna de
estas salidas conviene a los trabajadores de ROCA, millones de
trabajadores han sufrido estas consecuencias en las últimas décadas y
fueron llevados a años de paro, a ser desahuciados, a recurrir a la
asistencia social, o a vivir durante el resto de sus vidas con pensiones
reducidas.
Ejemplos como los de FaSinPat en Argentina deben
servir a los empleados de ROCA como inspiración; esta empresa de
cerámica, expropiada en el año 2001 por los trabajadores tras el cierre
patronal, llevó a que los propios trabajadores asumieran el control
de la factoría, y que en cuatro años pasaran de 240 a 410 trabajadores,
y que hayan podido financiar proyectos sociales de notable envergadura
en la comunidad, como la construcción de un centro de salud que los
poderes públicos llevaban dos décadas rehusando construir.
En
Francia, desde el inicio de la crisis económica mundial, más de ciento
cincuenta empresas han pasado a ser controladas por sus trabajadores
bajo régimen de trabajo cooperativo, aunque la mayoría de las veces por
medios diferentes a la de la fábrica argentina FaSinPat, pues se han
basado a menudo en la compra por parte de los trabajadores de las
instalaciones con un capital inicial para su puesta en marcha.
Múltiples
estudios están demostrando que las empresas cooperativas, sociales y
bajo el control de sus trabajadores, resisten mejor las crisis en todos
los países del mundo, y generan empleo estable a largo plazo.
Por ello, animamos a los trabajadores de ROCA a que se decidan por la opción de tomar el control de la factoría,
en lugar de esperar a que el patrón actual o un nuevo capitalista
continué con el actual modelo generador de despidos, inseguridad laboral
y acumulación enfermiza capitalista.
Los animamos a que no teman
emanciparse de la clase explotadora y que sigan el exitoso ejemplo que
han llevado a cabo cientos de miles de trabajadores en todo el mundo." (Milos G., Periódico Reparto del Trabajo, Rebelión, 18/01/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario