28.1.13

Bodas de oro franco-alemnas, en Berlín, en ambiente de divorcio

"Francia y Alemania celebraron ayer las bodas de oro de su convivencia matrimonial en un ambiente de latente divorcio remediado con buena voluntad. “Las relaciones están más en una fase de apasionado raciocinio que de romántico enamoramiento”, resumió el Presidente del Bundestag, Norbert Lammert, al abrir la solemne sesión conjunta de las cámaras parlamentarias de ambos países celebrada en Berlín.  (...)

La Francia entonces preponderante padece hoy una crisis de confianza y cierto momentáneo complejo de inferioridad hacia Alemania, como muestran las encuestas. Por su parte Alemania, con su histórico complejo de inferioridad hacia Francia cabalga sobre el subidón de su reunificación y es un país física y sicológicamente transformado.

 Veinte años después se descubre que la hora de la verdad europea no fue la caída del muro de Berlín, sino la actual emergencia de un poder hegemónico alemán.

El otro gran cambio, junto con la caída del contrapeso comunista, es el ascenso, desde la época de Thatcher y Reagan, de la contrarevolución neoliberal (desregularización financiera más privatización) destructora del consenso socio-laboral de posguerra. Desde 2008 esa receta está en crisis, pero Alemania se defiende con obstinación. La suya es la única hoja de ruta anticrisis existente en Europa, que Francia no es capaz siquiera de enmendar.

El rumbo de Berlín, que expresa ecos del tradicional nacionalismo alemán, provinciano y cerrado que tan mal acabó en el pasado, está creando más crisis y contiene serios peligros de disolución europea. La solemne sesión de ayer no fue un debate, sino una educada velada, con franceses hablando en alemán y alemanes en francés, en la que los temas de fondo apenas se rozaron. (...)

Entre los analistas del estáblishment europeo se dice que la actual crisis política europea, resultado de la desolidarización alemana, se superará como siempre. “El mayor potencial creativo ha surgido siempre de la disputa franco-alemana”, dice Ulrike Guerot del Consejo Europeo de Relaciones Internacionales. “Hay que superar la visión romántica de la paz en Europa”, dice Guerot.

 Pero, por primera vez en el proceso de construcción europea, la actual discordia no parece ser creativa sino destructiva y disolvente: mientras Alemania se mantiene económicamente en la crisis, los demás se hunden. 

La recesión vuelve este año a toda la eurozona, algunos países ya están al borde del estallido social y en el Mediterráneo Oriental la situación en Siria podría incubar un incendio bélico postromántico de grandes proporciones. Siria, Libia, Chipre, Grecia y Egipto atraviesan crisis muy profundas. Ahora se añade Mali.

En ese contexto el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, asegura que “lo peor de la crisis ha quedado atrás” porque la situación de los mercados, no la economía, se ha estabilizado, aunque nadie sabe por cuanto tiempo.

 Eso ha sido gracias a una medida “heterodoxa” del BCE criticada por Alemania y su Bundesbank. Un Bundesbank que repatría su oro de Francia, señal de que se esperan mayores confrontaciones sobre el euro con París."            (Rafael Poch, La Vanguardia, Rebelión, 24/01/2013)

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