"Entre los logros de la amnistía fiscal, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, destacó ayer en el Congreso que "se incentiva la repatriación de bienes y derechos" del extranjero. Sin embargo, no existe ninguna obligación de traer el dinero regularizado
a España, unos 40.000 millones, sino tan sólo de abrir una cuenta con
el efectivo en un país del Espacio Económico Europeo (EEE).
Montoro
reconoció también que Hacienda ha recaudado el 3% del dinero negro
aflorado, muy lejos del 10% del tipo de la regularización, debido a la
exención de las cantidades ya prescritas.
Según
varios expertos fiscalistas, los defraudadores que se han acogido a la
amnistía se dividen en dos grandes categorías: por un lado, el típico evasor con cuentas en Suiza u otros paraísos fiscales; por otro, profesionales o pequeños empresarios
que básicamente han generado muchas rentas en negro que mantenían en
efectivo.
En el caso de estos últimos sí se producirá una entrada del
dinero al circuito por la obligación de depositar los fondos en una
cuenta bancaria, aunque también pueden hacerlo en otros países europeos,
algo que se espera que ocurra en un porcentaje apreciable ante la
limitación de los tipos de los depósitos en España.
Por su parte, los que tienen el dinero fuera podrán mantenerlo tranquilamente donde está
porque el Gobierno no exigía su repatriación para poder acogerse a la
amnistía. Eso sí, a partir de ahora tendrán que tributar anualmente por
los rendimientos que obtengan con el patrimonio regularizado, aunque
esté depositado en un paraíso fiscal." (El Confidencial, 24/01/2013)
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