10.1.13

La caída del consumo de aceite de oliva aumenta los problemas en piel y cabello

"Se resiente el menú doméstico y ya se percibe su efecto sobre la salud. Los médicos están anotando síntomas que no aparecen en las estadísticas. "Comentamos entre compañeros cómo han aumentado los casos de herpes zoster, algo anormal en esta temporada. Pues bien, creemos que se debe a una bajada de defensas, además de a otras enfermedades como puede ser el estrés, también originado por la crisis. 

La caída en el consumo de antioxidantes -y el aceite de oliva es uno de ellos- acelera ese descenso de defensas, que se observa sobre todo en problemas de piel y de cabello. Son síntomas que no detectamos en una analítica, pero que cada vez se presentan más y que nos resultan superficiales cuando los pacientes vienen a pedirnos unas vitaminas, pero la tendencia es preocupante", asegura la doctora generalista y experta en nutrición, Mª José Martínez Caballero. 

En un ambulatorio del barrio de Arguelles, en Madrid, también han notado la crisis en las consultas. "Hay problemas que no son graves, pero asociados a deficiencias en la alimentación que estamos detectando con mayor frecuencia.

 En este barrio, en el que tradicionalmente vivía mucha tercera edad, han repuntado los niños, que nos cuentan que se han venido a casa de los abuelos. El euro por receta se está notando bastante, te piden menos recetas porque las pensiones no dan", relata un médico que prefiere mantener el anonimato.  (...)

Hay un efecto psicológico claro en esta elección aunque ha disminuido también la venta del despiece y ha aumentado el pollo entero porque sale más barato. En el caso del vacuno se comen menos piezas nobles, como solomillos o chuletas y más carne picada. Las familias están ajustando el gasto todo lo que pueden".

 Percepción que constata también Pedro Barato: "Crece el aumento del consumo de pollo o de cerdo, mientras cae el de ternera. Aunque esto es un asunto de mentalidad, de veras. Entre el filete de ternera y el de pechuga de pollo hay poca diferencia, pero perdura la idea de que la ternera es más cara. 

Cuando de la ternera prácticamente se aprovecha todo y en el pollo, hay huesos y algunos desechos". Los productos básicos regresan a las ollas. La operación kilo navideña se traslada a las propias cocinas.

 "La gente vuelve a consumir productos básicos, como la patata, las lentejas o los garbanzos y se estabiliza el consumo de productos de cuarta gama, como las ensaladas mezcladas, lavadas y envasadas, por ejemplo".         (, Huffington.post, 10/01/2013)

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