"Una vez analizados los argumentos
falaces en que se basan los defensores de la reforma laboral se
entiende que esta haya puesto en marcha una espiral contractiva
infernal. Desgraciadamente, los datos disponibles lo verifican:
1) El número de trabajadores afectados por ERE autorizados
se ha incrementado entre marzo y octubre hasta los 313.011 (205.097 en
el mismo período de 2011 ó 179.412 en 2010). Los ERE extintivos
(despidos) han alcanzado en 2012 el nivel máximo desde el inicio de la
crisis (50.753 trabajadores afectados).
Los ERE suspensivos o temporales
y de reducción de jornada también se han disparado (crecieron más de
un 60% entre marzo y octubre de 2012 respecto al mismo período de
2011), y tienen elevada probabilidad de transformarse en extintivos a
partir de 2014, al estar bonificados para los empresarios hasta diciembre de 2013.
2) Los ocupados
se redujeron en los tres primeros trimestres de 2012 en 487.000
personas (cayeron un 4,6% anual en el tercer trimestre de 2012 frente al
2,1% de 2011), 342.000 personas en el sector privado y de 144.000 en
el público. El paro
aumentó hasta 6,157 millones en noviembre de 2012 (un 26,6% de tasa de
paro); el incremento del número de parados desde la reforma es de
670.000.
3) El ratio entre la caída del empleo y
la caída del PIB se ha elevado respecto a otras recesiones: en 2009
(hasta ahora el año de mayor recesión de la crisis), por cada punto de
caída del PIB el empleo se redujo 1,8 puntos, mientras que en 2012 la
destrucción de empleo era justamente el doble: 3,6 puntos.
Este último
dato echa por tierra el argumento de los defensores de la reforma
laboral como mecanismo para reducir la volatilidad y la caída del empleo
en las recesiones.
4) La reforma laboral ha empujado los salarios a la baja: en 2012 el coste laboral por trabajador disminuyó en términos reales un 3,5% anual.
5) La caída del empleo y de los salarios ha reducido la renta disponible de los trabajadores, que disminuyó un 5,0% en términos reales en 2012, la caída más elevada desde el inicio de la crisis.
Por tanto, es evidente, que la reforma
laboral, pese a los mandarines neoliberales, sólo ha servido para
profundizar la espiral contractiva “helénica” de la economía española." (Bibiana Medialdea Garcia y Jesús Rodríguez, colectivonovecento.org, Economía crítica y crítica de la economía, 29/09/2013)
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