"En este aspecto hay que destacar dos hechos cruciales para comprender
porqué los bancos centrales están defasados de la realidad. Primero, estamos en una situación de trampa de liquidez
y en este ámbito, las recetas de los tecnócratas no funcionan.
Por eso
que, guste o no, los bancos centrales se están viendo acorralados en una
lucha más política que teórica y de ahí que las metas de inflación sean el principal lastre a abandonar.
Como las metas de inflación han sido el principal objetivo de los
bancos centrales… el desplome es en toda su estructura ontológica. Por
algo desde el año 2008 pregunto: ¿Quien ganó con el control de la inflacion?.
La política monetaria no ha sido neutral dado que en su defensa de
los precios y el control de la inflación generó grandes ganancias a los
dueños del capital, y sobretodo al capital financiero.
Con esto potenció
el ciclo económico generando enormes burbujas especulativas en los
períodos del auge que luego arrastraron a profundos descalabros en los
períodos de descenso.
Por ello que manejar sólo la tasa de interés
y no tener ni siquiera noción de la cantidad de dinero que creaba la
banca privada, o un mínimo conocimiento del multiplicador monetario, ha
dejado a los bancos centrales en la desnudez total. Y las tasas de
interés cercanas a cero dan cuenta de su total ineficacia previa al
estallido de la crisis.
Recordemos que según el informe de los economistas Jaromir Bernes y Michael Kumhof para la banca de Estados Unidos, citado en este post, sólo el 5% del dinero ha sido creado por el banco central, mientras el 95% ha sido creado por los bancos privados.
Esto confirma que los bancos centrales han estado muy lejos de crear la
cantidad de dinero que mueve la economia dado que ésta ha sido una
operación central de la banca privada.
Por eso que la política monetaria ha pasado a ser un arma política, y
así lo ve Shinzo Abe, que la quiere llevar en esas tres direcciones quitando toda independencia al Banco de Japón.
La declaración de “soltar las amarras de la inflación” y todo el
lastre que eso conlleva, son políticas alejadas de las buenas costumbres
que imperaron en las últimas tres décadas para los banqueros centrales.
Y esto fue así porque la banca, en vez de hacerse más transparente, se hizo más oscura y tenebrosa con sus mercados en la sombra y el antojadizo y poco claro proceso de la creación del dinero.
Ahora Shinzo Abe reinaugura unas ideas que parecían extintas (al menos para los países avanzados), como es devolver el banco central a los gobiernos.
Tras dos décadas de deflación y estancamiento por la falta de
contundencia de su banco central, Japón inaugura una nueva senda que no
está exenta de dificultades dado el delicado entorno que vive la
economia mundial.
Este experimento se arroja en todo caso sólido y
contundente ante la total inexistencia de otras alternativas de política. Un liderazgo muy singular que tarde o temprano puede tener seguidores." (El blog salmón, 14/01/2013)
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