18.1.13

Los hospitales viven la mayor subida de ingresos por urgencias en 10 años

"Ingresar en el hospital a través del servicio de urgencias es una pauta en alza. El año pasado, el 60,6% de los enfermos que recibieron el alta había entrado por esa vía, 1,4 puntos más que el año anterior (59,2%).

 El incremento puede parecer pequeño pero, como alertan los expertos, supone 32.333 pacientes más cuando el número total de altas hospitalarias ha disminuido y representa, además, la mayor subida en proporción de este tipo de ingresos en los últimos 10 años, según se desprende del cotejo de las encuestas de morbilidad hospitalaria del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

El incremento se debe, según los profesionales del sector, a la reducción de la asistencia programada por los recortes y al aumento de las listas de espera.

Esta tendencia al alza preocupa a los expertos. Tomás Toranzo, presidente de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (Semes), justifica ese temor en realidades.

“Llegan más pacientes y además en peores condiciones. Las urgencias se están usando como una vía de escape para afrontar el cierre de algunos servicios, la falta de personal, la saturación y las listas de espera. 

Porque una cosa es algo inesperado, como un accidente, y otra cosa es que un paciente empeore porque no se le atiende por la vía normal, no se le haga la prueba que necesita o no se le intervenga. Eso les empuja a urgencias”, dice.

 De hecho, las listas de espera quirúrgica subieron un 17% en 2011, según los datos del Ministerio de Sanidad. A finales de ese año —cuando había 459.000 pacientes que aguardaban para ser intervenidos, el 9,97% con tiempos mayores a seis meses—, la demora media era de 73 días para una operación, un tiempo que en algunas especialidades, como la cirugía torácica o neurocirugía, superaba los 90 días.

 El Ministerio de Sanidad no revela el número de personas que esperan para pruebas diagnósticas —mamografías, ecografías, electros—. Tampoco el tiempo que deben hacerlo, pero datos como los de Cataluña o Castilla-La Mancha, cuyos pacientes aguardaban más de 48 y 41 días, respectivamente, son muy ilustrativos.

Al margen de las puras cifras, las enfermeras —las que primero analizan el estado de los pacientes que llegan a urgencias— también han notado el incremento de los ingresos por esa vía. Y, como Semes, lo achacan a los recortes y la saturación. 
“En algunos centros de salud se están produciendo demoras de hasta cuatro días, y en ese tiempo que el paciente está en su casa sin que el médico le vea hay algunas patologías que se agudizan”, dice Juan Carlos Mejías, responsable de Acción Sindical del sindicato de enfermería Satse."    (El País, 26/12/2012)

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