"La gente ha estado preguntándome cuál es mi postura respecto al tema de la guerra de divisas. Mi respuesta es que es un concepto erróneo, y sería una mala cosa que los legisladores se lo tomaran en serio. (...)
Y en realidad, estas "guerras de divisas" son seguramente algo
claramente positivo para la economía mundial. En la década de 1930 se
debió a que para los países se deshicieron de sus ataduras doradas
(abandonaron el patrón oro y esto les dio libertad para seguir políticas
monetarias expansionistas).
Hoy en día, esa no es la cuestión; lo que
Japón, Estados Unidos y Gran Bretaña están haciendo de hecho es intentar
seguir una política monetaria expansionista, y la devaluación de la
moneda no es más que una consecuencia.
Si la política expansionista es lo que necesitamos, ¿por qué es esto algo malo?
Es verdad que Europa puede tener la sensación de que está sufriendo una pérdida de competitividad. Pero hay una respuesta para eso: imitar a los demás países avanzados y hacer que el Banco Central Europeo se una a la expansión. De hecho, si el miedo a un euro sobrevalorado acaba debilitando a los halcones monetarios del BCE, es bueno para todo el mundo.
En lo que respecta a la devaluación de la moneda, ahora mismo de lo único que hay que tener miedo es del propio miedo." (Paul Krugman, El País, 26/02/2013)
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