"La policía llegaba a las 6 de la mañana con cerca de 50 furgones y un
helicóptero. En total, cerca de 400 funcionarios necesitaron más de
tres horas para desahuciar a la familia Gülbol, de origen turco, que
debía dos meses de alquiler al propietario del inmueble en el que vivían
en el barrio de Kreuzberg.
Después de cercar el barrio, cerrando
estaciones, parando el tráfico de la línea 1 de metro y varias líneas
de autobús, así como cortando las calles aledañas, la policía cargó
contra las sentadas de centenares de personas que rodeaban la casa
usando spray de pimienta y porras de goma, lo que causó varios
heridos.
Al no poder traspasar las sentadas en la entrada principal, la
policía se vio obligada a llevar a la funcionaria judicial por otra
calle, a través de un patio trasero y vestida de policía, para que no
fuera reconocida por los manifestantes.
Una vez ejecutado el desahucio, hubo una manifestación espontánea no
legalizada por el barrio de Kreuzberg en la que participaron entre 800 y
1000 personas. Las protestas del día 14 fueron apoyadas por más de cien
organizaciones, grupos y artistas.
En la noche fueron destrozados
algunos semáforos cercanos y cuatro coches de la empresa de seguros
Allianz fueron quemados junto a las vidrieras de dos sucursales
bancarias. Fueron detenidas al menos 18 personas.
Los costos finales del
despliegue policial se estiman altísimos: sólo el uso del helicóptero
asciende a 30.000 euros. “Con estos gastos se podría pagar el alquiler
de la familia por los siguientes diez años sin problemas“ afirmó el
desahuciado Ali Gübol.
La familia Gülbol, con tres hijos, recibió en agosto de 2012 la orden
de desalojo del piso en el que vivían desde hace 35 años. Ali Gülbol
explica: "Yo vivo aquí desde 1976, primero con mis padres. Y cuando
formé una familia propia, regresé en 1999 para vivir otra vez aquí.
Trabajamos seis meses para renovar el piso y nos gastamos muchísimo
dinero en arreglarlo".
El inmueble de la calle Lautsitzer fue subastado
en 2006, momento en el que el nuevo propietario, llamado Andre Franell, instó a todos los inquilinos a pagar la subida del precio o abandonarlo en 14 días.
"Nos llevó a todos a juicio y, cuando nos retrasamos dos meses en el
pago del alquiler debido a problemas familiares, fuimos desahuciados.
Luchamos en contra de la sentencia, pero hemos perdido". cuenta Ali.
Finalmente han sido necesarios tres intentos para desalojar a la familia
después de que el primer intento, en octubre de 2012, fuera impedido por la protesta de 200 personas
que bloquearon la entrada, y el segundo, en diciembre 2012, fuera
cancelado.
"Esta vez tuvieron que venir con una armada de policía para
desalojar a una familia de cinco personas", dice Ali."Nos sentimos mal
por que han ejecutado el desalojo. Pero al mismo tiempo nos sentimos
bien por que hemos vivido mucha solidaridad", concluye." (Diagonal, 18/02/2013)
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