Hay un problema con esta ley.
Cuando una mujer quiere divorciarse, algunos abogados le indican que lo primero que tiene que hacer es acusar a su pareja de maltrato. De este modo gana siempre.
Su marido es detenido, y fichado. Posteriormente presenta la solicitud de divorcio que es concedida automaticamente.
El abogado cobra, y la mujer se queda con hijos y casa.
Ese es uno de los efectos de una ley que se convierte facilmente en un coladero para las artimañas de picapleitos sin escrúpulos. Y hay muchos.
En este país, a un un problema difícil se le busca una solución fácil... hacemos una ley.
Lo peor es cuando esa ley no lo resuelve (las muertes de mujeres no disminuyen), sino que lo amplía.
Se necesitan medidas que protejan eficazmente a la mujer del maltrato. Que lo impidan.
Por ejemplo, si las pulseras de los maltratadores no se las pudieran quitar, y las mujeres amenazadas dispusiesen de un dispositivo que haga sonar una alarma cuando el maltratador (con su pulsera), se encuentre cerca, podrían escapar de él; y si además, también sonase la alarma en la policía, para que la patrulla más cercana pueda acercarse al lugar en que se encuentre, las muertes disminuirán.
Medidas preventivas eficaces, y no sólo legislativas que sirvan tanto para la violencia de género como para el divorcios exprés.
"... las estadísticas:
La mujer no puede arrepentirse de poner la denuncia; el fiscal actúa de oficio aún sin su consentimiento y ese hombre denunciado, automáticamente, figurará como procesado.
Dado que tiene que demostrar su inocencia (el testimonio de la mujer es una prueba que no hace falta demostrar), el fiscal trata de llegar a acuerdos con el hombre; a cambio de no ir a la cárcel, si el hombre da su conformidad a su culpabilidad, las estadísticas pueden engordar, que es de lo que se trata. Los casos de “conformidad” son una mayoría ahora mismo. (...)
Ahí van más cifras; las extraje de un artículo publicado en el Diario de
León por el abogado Felipe Pérez del Valle, Consejero de Defensa del
Tribunal Penal Internacional.
Desde su entrada en vigor, el 29 de junio de 2005, hasta el 31 de diciembre de 2009, es decir, cuatro años y medio después, se registraron 823.580 procedimientos penales contra hombres en los Juzgados de Violencia de Género.(...)
Desde su entrada en vigor, el 29 de junio de 2005, hasta el 31 de diciembre de 2009, es decir, cuatro años y medio después, se registraron 823.580 procedimientos penales contra hombres en los Juzgados de Violencia de Género.(...)
Continúa Pérez del Valle: “Ese dato de los más de 800.000 procedimientos
penales se oculta siempre en los medios de información y en los
innumerables organismos públicos que se han creado ex profeso para
luchar contra una parte de la violencia, la que afecta a la mujer.
Cerca
de la tercera parte de los hombres no son condenados, y no se les
compensa, indemniza o se les pide perdón por sus padecimientos derivados
de la detención policial, estancia en un calabozo policial,
sometimiento a un procedimiento penal e incluso prisión.
En el ámbito
civil, no pueden recuperar el tiempo que les privaron de estar con sus
hijos, con sus amigos, en su domicilio, y por supuesto no se hace la
misma publicidad de su absolución que de su detención, y ni siquiera se
procede a la cancelación automática de sus antecedentes policiales y de
su reseña policial tras el sobreseimiento o sentencia absolutoria.
Así,
el número de sobreseimientos y sentencias absolutorias, es decir, de
hombres que a pesar de haber sufrido un procedimiento penal no son
condenados ha sido de 251.251 casos, o el 30,50%.
Debe destacarse el número tan elevado de sobreseimientos o supuestos en los que ni tan siquiera el hombre llega a juicio (167.717) y que cerca de la mitad de los hombres que fueron a juicio en los Juzgados de lo Penal, donde se enjuician el mayor número de casos por delitos, fueron absueltos (48.299 sobre 103.697 sentencias dictadas, es decir, el 46,57%). De estos hombres nada se dice”. (Seres libres para la democracia, 28/02/2013)
Muertes masculinas y denuncias falsas:
“De las 135.540 denuncias interpuestas en el año 2009, podemos
concluir que inicialmente las supuestas denuncias falsas que pudieran
haberse interpuesto son 13. Lo que supone que durante 2009 las posibles
acusaciones y denuncias falsas suponen el 0,0096% del total de las
denuncias interpuestas”. Los datos son similares para 2010 (10 denuncias
consideradas falsas) y 2011 (19). (...)
Según datos del CGPJ hasta 2011, los hombres son un 9% de las personas muertas a manos de sus parejas, y no un tercio como dice Cantó." (El País, 25/02/2013)
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